cultura | Publicado el 7 de marzo de 2018

Cuando hay una misma obra, en dos teatros distintos

Mónica Quintero Restrepo

Dos obras de teatro distintas y una misma historia: la que escribió el dramaturgo español Federico García Lorca antes de que lo fusilaran al inicio de la Guerra Civil Española, el 18 de agosto de 1936. Es La casa de Bernarda Alba. Un clásico.

Solo que son puestas en escena de grupos diferentes, y por eso lo de distintas: una la hace el Pequeño Teatro y la otra Elemental Teatro.

Las piezas se presentan por estos días en Medellín, tan al mismo tiempo que por eso aunque Omaira Rodríguez, actriz de la primera agrupación quisiera ver la segunda, no puede: es a la misma hora, los mismos días. Quisiera ir a mirar, porque hay algo seguro, dice: la estética no es igual. Nada. La de ellos es la clásica, la de Elemental es más moderna. Y eso es lo interesante: encontrarse dos miradas en escena de un autor y una obra, es decir, las posibilidades de interpretación, de análisis, de montaje. Las formas de contar.

No es la única vez, por supuesto, que se ve La Casa de Bernarda Alba en la ciudad. La presentó en 2009 Danza Concierto, bajo la dirección de Peter Palacio, en una versión de danza contemporánea.

Así que si quiere refugiarse en García Lorca esta vez, es decir con el poeta sobre quien el también escritor Jorge Guillén dijo que “cuando estaba Federico no hacía ni frío ni calor, hacía Federico”, móntese al teatro. Y no solo una vez. Son dos.

Contexto de la Noticia

Dónde: Pequeño Teatro

Cuándo: martes a sábado hasta el 17 de marzo.

Hora: 7:30 p.m.

Duración: una hora y treinta minutos

Directora: Manuela Muñoz

Reparto: ocho actrices

Es la clásica puesta en escena de esta obra de García Lorca, explica Omaira Rodríguez, una de las actrices. No le movieron casi nada, salvo unos personajes que no están. De resto, precisa, la pieza es como la propuso el dramaturgo. Su eje es la liberación de la mujer, esas mujeres atrapadas en una casa, bajo las órdenes de su mamá, Bernarda. Ella, dice Omaira, tan tirana que es, y las hijas, con tantas ganas de salir, de enamorarse, que incluso terminan queriendo al mismo hombre. Hasta que un día todo se rompe.

La estética de la directora es en blanco y negro. El único color es un vestido verde, pero de resto, no hay más. Incluso los pocillos son así.

Hay tres momentos de baile.

Dónde: Elemental Teatro

Cuándo: miércoles a sábado hasta el 17 de marzo.

Hora: 8:00 p.m.

Duración: una hora y treinta minutos

Director: John Viana

Reparto: Tres actores y seis actrices

La propuesta es tomar una distancia de la original, dice el director, y hacer un montaje más moderno desde el vestuario, la escenografía, la iluminación y la música (industrial). Una versión, precisa él, más gótica y barroca, con terror y suspenso. Más política. De ahí que ahonden en la parte oscura: los celos, la envidia, el resentimiento.

Por eso hacen caso a los nombres que propone Lorca de sus personajes, es decir, Angustia, Martirio, Magdalena, Amelia. Dice Viana, quien además interpreta a Bernarda, que su nombre significa la fuerza del oso. Ella es el poder totalitario. “Queremos son las bajas pasiones”. Suman el eslogan dale café, mucho café, esa frase, precisa, fue el santo y seña para asesinar al dramaturgo español.

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