internacional | Publicado el 7 de marzo de 2018

Diálogo de Coreas avanza sin mediación de Trump

Hasta la Casa Azul, el palacio en el que vive Kim, llegó la delegación de Chung a avanzar en el diálogo para Corea. FOTO AFP

Daniel Armirola Ricaurte

El líder supremo norcoreano, Kim Jong-un, se apersonó ayer de recibir en su palacio de gobierno a la delegación designada por el presidente surcoreano, Moon Jae-in, para ampliar las posibilidades de diálogo con una visita de alto nivel a Pyongyang.

Fue este mismo personaje, globalmente conocido por su régimen totalitario y hermético, el que acordó abrir una línea de comunicación directa de urgencia entre mandatarios, tal como informó Chung Eui-yong, consejero para la seguridad del presidente surcoreano.

Por último, el dictador propuso uno de los objetivos fundamentales que tendría que buscar el diálogo: suspender sus ensayos nucleares y de misiles, así como mermar el carácter bélico de su programa atómico, a cambio de la garantía de que el país no será atacado, afirmó Chung.

EE. UU. se ve lejano

Atrás quedaron rápidamente los días en que Kim Jong-un y Donald Trump emitían declaraciones cruzadas, compitiendo entre ellas para alardear cuál era más amenazadora. En la retina de la opinión pública está el “yo tengo un botón nuclear más grande”, proferido en Twitter por el presidente de Estados Unidos.

Pero los tiempos cambiaron drásticamente. Desde el pacto de las Coreas para llevar una misma bandera que representara a la península en los Juegos Olímpicos invernales de Peongchang, Washington tuvo que bajar el tono.

Ayer por ejemplo, ante las imágenes de dignatarios coreanos estrechándose las manos en las sedes del poder comunista, Trump cambió hacia un enfoque constructivo: “las declaraciones han sido muy positivas. Quiero ver ahora qué ocurrirá”, dijo a periodistas en la Casa Blanca.

¿Pero es el gesto de las dos Coreas una bofetada al enfoque de Trump, o demuestra el éxito de sus amenazas? EL COLOMBIANO consultó con expertos.

En opinión de Mauricio Jaramillo Jassir, internacionalista y docente de la Universidad del Rosario, “en general están hablando en parte por EE. UU., pero no porque Trump buscara ese escenario, sino porque Corea del Sur en especial se dio cuenta de que no podía depender de Washington. Es consecuencia de la torpeza del actual mandatario estadounidense. Esto podría allanar el camino para que esos países se reconcilien sin necesidad de la participación de EE. UU”.

Juan David Escobar, director del Centro de Pensamiento Estratégico de la Universidad Eafit, consideró que “la situación de vulnerabilidad de Corea del Sur, en la que no necesita ser atacada con armas nucleares para verse muy afectada —solamente con artillería sufriría mucho— por su cercanía, hizo que se viera abocada a buscar salidas. Estados Unidos tiene que comprender esa circunstancia de su aliada”.

En cualquier caso, para los dos expertos, otra cosa es que el diálogo devenga en resultados. “Soy escéptico de que eso ocurra”, aseguró Escobar. “Los avances dependerán de que se desmotive el tema nuclear con garantías de seguridad e integración”, dijo Jaramillo.

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