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“Luego de tres años amargos, de nuevo me siento ciclista”: Julián Arredondo


Julián Arredondo confía en retornar al ciclismo fuerte y tener otra oportunidad. FOTO JUAN ANTONIO SÁNCHEZ

Por JHEYNER A. DURANGO HURTADO

“Confía en el tiempo, que da dulces salidas a amargas dificultades”. Así reza en el estado de WhatsApp del ciclista Julián Arredondo quien, cargado de esperanza, lucha para levantarse de la adversidad y volver a imponer sus condiciones en la disciplina que impresionó por sus capacidades.

El nacido en Ciudad Bolívar hace 29 años, de 58 kilos de peso y 1.64 metros de estatura, mostró espíritu y fortaleza de gigante en el Giro de Italia 2014 al consagrarse campeón de la montaña. Confiesa que sus discretos resultados después de esa carrera, debido a un intenso dolor que atrapó su cuerpo, lo hicieron pensar, de manera acelerada, en retirarse del ciclismo.

Resalta que su amor por este deporte y el deseo de demostrarse a sí mismo y a quienes lo criticaron cuando dejó de figurar en las competencias, que sí puede volver a dejar huella.

Cargado de fe

La semana pasada, tras ser operado del síndrome del piramidal, una contractura que comprime el nervio ciático (ver infografía), Julián mostró optimismo para retornar fuerte al deporte que lo desvela y le brindó imagen.

Luego de la cirugía, asume un tiempo de recuperación de 20 días, durante los cuales se mantiene haciendo terapia y actividad física especializada con el objetivo de retornar pronto a su entrenamiento deportivo.

En la cuenta de Twitter tiene una fotografía suya, en septiembre, rodando en bicicleta con la siguiente frase: “Regalándome una segunda oportunidad”, ¿por qué lo dice?

“Porque después de tres años que no podía terminar carreras, y tras una infiltración que me hicieron con toxina botulínica, debido a que tenía el piramidal muy grande y comprimía el nervio ciático y me hacía perder la fuerza en la pierna derecha, pude volver a montar en bicicleta con normalidad. Subí esa imagen porque me sentí ciclista de nuevo, pero el efecto de la droga duró 20 días y volví a recaer. Entonces, con los especialistas, se decidió que lo mejor era operar”.

Claro, usted escribió que el “fantasma” ya tenía nombre: síndrome del piramidal, ¿cómo resultó la operación?

“Muy bien. El ortopedista que me operó -Juan Gómez Hoyos- decía que en el tiempo que lleva haciendo operaciones del glúteo mayor jamás había visto un piramidal tan grande. Por eso era que no tenía fuerza en la pierna derecha, se incrementaba el dolor en ella y en la espalda. Entendí porqué no daba el pedaleo completo. En una pierna sentía el 100% de fuerza, pero en la otra solo un 30%. Lo que sigue es tener calma y tranquilidad en la recuperación. Ya pasé lo peor, ahora toca esperar lo mejor”.

Pese al dolor que siente siempre se le ve con entusiasmo y motivación, ¿de dónde radica su optimismo y confianza?

“Las ganas de volver a triunfar es lo que me motiva. Cuando estoy bien veo que me rinde, que puedo seguirle el ritmo a los de adelante. Esto es lo que me gusta. Hay muchas personas que me apoyan, y otras que decían que mi problema era de la cabeza, que ahí era donde estaba fallando. Entonces quiero demostrarles que sí puedo volver a ser competitivo”.

¿Creyó que su carrera había llegado al final?

“Claro, es que no era capaz de pedalear. Pasé a ser uno de los mejores 20 del lote mundial a no poder hacer ni 30 kilómetros. Daba todo por terminado. Es que llevo más de 150 millones de pesos gastados en este proceso. Estuve tratándome en EE. UU., Italia y España y todo el mundo decía una cosa distinta”.

¿Y qué lo hizo cambiar de parecer?

“Estuve en observación con osteópatas, biomecánicos, fisioterapeutas... Sentía que no tenía más opciones y que era el momento de retirarme. Pero este año, tras una cita con el médico Luis Eduardo Contreras, de Indeportes Antioquia, él empezó a estudiar mi caso y decidió hacerme una electromiografía, en la que salió un posible pinchamiento en el nervio. Luego me realizaron una resonancia magnética de la columna y cadera, y en esta, con la ayuda de una fisioterapeuta, un fisiatra, un ortopedista, un anestesiólogo y un deportólogo, como armando un rompecabezas, dieron con el diagnóstico de mi problema”.

¿Qué siente al ver todos esos mensajes de apoyo de sus seguidores?

“Alegría, pues veo que aún la gente me tiene aprecio y me recuerda”.

¿Qué ha sido lo más duro de esta lesión?

“No montar en bicicleta”.

¿Cómo se ha fortalecido para salir avante de la situación?

“Sé que puedo volver a ganar en el ciclismo, y hay personas que me han ayudado para no desfallecer, como mi familia, mi mamá Luz Mariela Moreno, mi novia Manuela Gómez, los seguidores en las redes. Al médico Contreras le tengo mucho aprecio porque halló mi problema de salud, él tiene un espacio importante en mi vida”.

Así sea duro, ¿qué rescata de este tiempo que ha estado sin competir?

“Que hay que tener los pies sobre la tierra, pues hoy estás arriba pero hay cosas, sin imaginarlo, que te pueden hacer caer fácilmente. Que siempre se tiene que ser humilde, no crecerse, ser persona”.

¿Qué extraña?

“Los viajes”.

¿Qué piensa al ver a sus paisanos lucirse en las mejores carreras del mundo?

“Primero nostalgia, pues sé que podría estar al lado de ellos siendo protagonista. Segundo, felicidad al verlos triunfar. Ahora crece más la ilusión de que un colombiano gane un Tour. Espero que la vida me premie de volver estar compitiendo al lado de ellos”.

Hasta este año tenía contrato con el Nippo-Vini Fantini, ¿qué le han dicho los directivos de la escuadra italiana?

“Por el momento estoy sin equipo. Siempre tuve el apoyo de ellos. Me dicen que me termine de recuperar para ver qué nuevo negocio podemos hacer. Hay que esperar para ver quién me da otra oportunidad”.

Hasta Rigoberto Urán dice que si pudiera formar un equipo de colombianos lo elegiría como uno de sus compañeros...

“Con él siempre he tenido una linda amistad. Incluso, a comienzos de este año, me expresó que si las cosas iban mejor y tenía un nivel como el de temporadas pasadas le gustaría que lo acompañara, pero mi estado de salud no me lo permitió. Para mí es un orgullo que Rigo piense en mí”.

¿Hay Julián Arredondo para rato?

“Espero que sí, por ahora pienso en la recuperación”.

¿Para usted qué es el ciclismo?

“Mi vida, es felicidad”.

Entrevista al ciclista antioqueño Julián Arredondo

Contexto de la Noticia

luis eduardo contreras
Médico de Indeportes
“Admiro de Julián su compromiso, esfuerzo y determinación para salir adelante. También el corazón grande que posee, que le permite tener una calidez humana admirable. Le pone todo el sentimiento a lo que hace. Se ganó el cariño de quienes lo operamos”.
DANIEL JARAMILLO
Ciclista del United Healthcare
“Desde que era juvenil, Julián evidenció que era un ‘monstruo’ para el ciclismo. Él mismo sabe que si se recupera volverá a ser grande y para poner en alto la bandera de Colombia. Julián, siempre mantén tu humildad y sencillez”.
GABRIEL JAIME VÉLEZ
Técnico que ayudó a formar a Julián
“A Julián le digo que no se rinda, jamás para atrás. Estoy seguro, por las ganas y deseo que mostró desde joven, que puede superar esta lesión. Es una excelente persona, se hace querer de todo el mundo”.
MAURICIO ARDILA
Exciclista antioqueño
“Le tengo gran admiración a Julián, pues sé lo que tuvo que pasar en Europa para llegar a un equipo profesional. Siempre ha sido un luchador y perseverante, lo cual debe seguir poniendo en práctica para que no tire la toalla. Aún tiene mucho por dar”.

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