colombia | Publicado el 1 de January de 2018

Adiós al cigarrillo en el año nuevo

Dejar de fumar no es una tarea fácil, sin embargo, es una decisión que el cuerpo le agradecerá. La fuerza de voluntad y la ayuda de la familia o los amigos son factores claves para decir “no más”. Foto: ShutterStock.

Alejandra González Bonilla

Apagar el último cigarrillo no requiere de fórmulas mágicas. Dejar de fumar es una decisión que parte del fumador, y que involucra una serie de aspectos tanto físicos como psicológicos que conllevan a que el proceso sea un éxito o un fracaso. Durante los primeros siete días en que se deja el hábito de fumar, el organismo está asimilando un cambio profundo donde la falta de nicotina (una de las sustancias más adictivas) genera diferentes síntomas que hacen más complejo abandonar el cigarrillo.

“Lograrlo no es fácil, especialmente la primera semana, ya que en ese tiempo aparecen síntomas como irritabilidad, ansiedad elevada, dificultad para disfrutar de cualquier situación o para dormir, problemas de concentración, e incluso ligera depresión... luego, nuestro cuerpo va reajustando progresivamente sus niveles de dopamina y otras sustancias, hasta el momento en que podamos sentir de nuevo satisfacción por las pequeñas cosas que siempre nos gustaron”, indica el psicólogo especialista en Tratamiento de Adicciones y director de Aeda Salud, Jorge Martija.

Recompensa progresiva

Según datos recopilados por Exfumaire, programa de cesación del cigarrillo de la Fundación Neumológica Colombiana.

20 minutos: durante estos primeros minutos, la presión arterial disminuye hasta alcanzar el nivel en que estaba antes de fumar por última vez.

24 horas: disminuye la probabilidad de un ataque cardiaco.

9 meses: el organismo disminuye la tos y la dificultad para respirar.

10 años: se disminuye en un 50 % el riesgo de sufrir cáncer pulmonar, de boca, vejiga, riñón o páncreas.

Tips para evitar fumar

Hoy no voy a fumar: según la Fundación Neumológica Colombiana ir disminuyendo la cantidad de cigarrillos diarios ayuda a acabar poco a poco con el hábito.

Cambiar la rutina: en los momentos donde se sientan más ganas de fumar, cambiar la rutina con nuevos hábitos. Una buena idea es comenzar a hacer ejercicio, para disminuir la tensión y la ansiedad.

Está en uno: la sola decisión de dejar de fumar ya es un gran paso. La confianza en sí mismo y la puesta en marcha para acabar con la adicción, son claves fundamentales del proceso.

Borrar los obstáculos: la Fundación también recomienda deshacerse de encendedores, ceniceros y cigarrillos que puedan causar ansiedad.

Crear hábitos saludables: el ejercicio, una alimentación balanceada y dormir bien son opciones para combatir la necesidad de fumar.

Dejarse ayudar: algunas causas por las cuales se consume cigarrillo es por el estrés o la ansiedad. Identificarlas y tratarlas con ayuda psicológica es una de las tareas que realiza el doctor Jorge Martija, director de Aeda Salud.

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