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De vuelta a la Luna: ¿cuándo, cómo y con quién?


El módulo lunar de vuelta al módulo de comando. Foto tomada por Michael Collins, Apolo 11. FOTO Nasa

El 25 de mayo de 1961 el presidente de Estados Unidos John F. Kennedy fijó la meta de enviar una tripulación a la Luna y regresarla antes de acabar la década.

El 11 de diciembre de 2017, el presidente Donald Trump firmó la directiva que instruye a la Nasa volver a la Luna y abandonar los dos objetivos que tenía fijados: colonizar un asteroide y pisar Marte.

¿Volver a la Luna? Sí. ¿Cuándo? Se cree que de acá a la década del 30, pues no hay fecha concreta.

“Es grandioso”, en palabras de David Kring, geólogo del Lunar and Planetary Institute en Houston, quien ha estudiado posibles sitios de alunizaje.

De la misma manera reaccionaron entendidos en la materia, como Mark Whittington, autor de libros sobre la exploración espacial.

A diferencia de los años 60 cuando la Unión Soviética y Estados Unidos disputaban la conquista de la Luna en plena Guerra Fría, en esta ocasión habrá colaboración internacional. Y privada: varias empresas tienen sus proyectos lunares.

Siendo los soviéticos los primeros en poner en órbita un humano (1961) y hasta una perra, Laika (1957), llegó la orden del presidente Kennedy de pisar suelo lunar antes de finalizar la década para tomar ventaja en la naciente carrera espacial.

Con miras al nuevo plan, el 5 y 6 de diciembre en Noordwijk, Suecia, la Nasa y la Agencia Espacial Europea realizaron una convención para analizar la posibilidad de una estación alrededor de la Luna, una vez deje de funcionar, en los años 20, la actual Estación Espacial Internacional.

En septiembre la Nasa firmó un convenio con la agencia rusa Roscosmos para estudiar esa plataforma como parte de su visión conjunta.

Blue Origin empresa de Jeff Bezos y rival directo de SpaceX, industria de Elon Musk que sirve contratos de la Nasa para llevar carga a la Estación Espacial, ya había propuesto a la Nasa juntarse para llevar carga a la Luna, donde esperan llegar Moon Express y Astrobotic, otros dos jugadores del sector privado.

Se considera que el satélite debe tener la primera base humana que sirva de experiencia para destinos más riesgosos y alejados como Marte. En la Luna, además, podría extraerse agua para las misiones.

Aunque Trump no habló de dinero la intervención de otros actores facilitaría el retorno para luego establecer una base que, dice Robert Mueller, técnico de la Nasa, podría ser armada por robots.

La visión del Grupo Internacional de Coordinación para la Exploración Espacial, que reúne agencias espaciales de 14 países es otra: cinco visitas, cada una con cuatro astronautas en cinco sitios distintos en cinco años.

Sea cual sea el camino elegido, la Nasa se encontrará con otros actores, como China, que ya envió tres naves no tripuladas, e India y Japón, que también exploran la Luna.

Abajo presentamos tres momentos claves del primer programa a la Luna.

Fuentes: Nasa, Nature, Newsweek, Space.com, The Guardian, The Hill.

Antes que ir a Marte, ahora se busca regresar a la Luna y adquirir la experiencia que permita explorar luego el planeta rojo. Esta vez habrá colaboración internacional y privada.

Contexto de la Noticia

Solo 384.402 kilómetros (distancia promedio) separan la Luna de la Tierra. Está en las barbas del planeta si se considera que el Sol está a 150 millones de kilómetros y 225 millones de kilómetro (promedio) a Marte.

La Luna se habría formado solo 60 millones de años tras la formación del Sistema Solar y su edad sería de 4.510 millones de años más o menos según un estudio este año de Mélanie Barboni publicado este año en Science Advances.

El año pasado, otro estudio en Nature Geoscience respaldó la hipótesis de que se formó tras una violenta colisión de un gran cuerpo contra la Tierra.

El 16 de julio de 1969 a las 8:32 de la mañana, hora colombiana, comenzó el viaje hacia un antiguo sueño de la humanidad: pisar la Luna.

Neil Armstrong, comandante; Michael Collins, piloto del módulo de mando, Columbia; y Edwin Aldrin (foto), piloto del módulo lunar Eagle, partieron a bordo de la Apolo 11 impulsada por un cohete Saturno V. En órbita se situaron el 19 de julio casi a las 10 p.m. El descenso del módulo fue en el mar de la Tranquilidad, sitio llano seleccionado con base en las imágenes de las Ranger 8 y Surveyor 5. Eagle tocó suelo lunar a las 3:17 de la tarde del domingo 20 de julio.

“Houston, aquí base de la Tranquilidad, Eagle ha aterrizado”, expresó Armstrong.

A las 9:39 abrió la puerta y a la 9:51 comenzó el descenso por la escalera y a las 9:56:15 puso su pie izquierdo en suelo lunar. Descubrió una placa en el módulo y luego describió el suelo que pisaba, dio un paso y expresó:

“Este es un paso pequeño para un hombre, pero uno grande para la humanidad”.

Enseguida tomó una muestra de suelo, como prueba de que habían estado allí y 12 minutos después se le unió Aldrin.

No recorrieron más de 60 metros sobre la Luna, por temores sobre efectos en el organismo, recogieron 21,5 kilos de muestras, en las cuales se descubrieron tres nuevos minerales (armalcolita, tranquilitita y pyroxferroita) y desplegaron instrumentos.

Tras regresar al módulo, descansaron 7 horas, pasando 21,5 horas en suelo lunar.

El cuerpo humano y su metabolismo, respondieron bien y dieron paso a las siguientes misiones Apolo.

El 24 de julio a las 11:50 del día, el océano Pacífico recibía a los intrépidos viajeros.

-Houston, hemos
tenido un problema.

La frase del piloto John Swigert a las 9:08 de la noche del 13 de abril de 1970, 9 minutos después de haber terminado una transmisión de televisión deseando buenas noches resume la odisea de 85 horas de la Apolo 13, la que sería la tercera misión en llevar hombres a la Luna. La nave había partido el 11 al mediodía. A bordo, James Lovell, comandante de la misión, Swigert y Fred Haise, comandante del Módulo Lunar.

Un estallido se produjo en el módulo de servicios (foto), a 321.000 kilómetros de la Tierra, una explosión acompañada de fluctuaciones en la energía, provocando una cadena de eventos que afectó la electricidad, el suministro de oxígeno, de agua y la limpieza del CO2.

El módulo de comando (Odisea) donde iban los astronautas, se hizo invivible. Pasaron al Módulo Lunar (Acuario) que sirvió de salvavidas, aunque tenía recursos limitados: era para aterrizar en la Luna y retornar al módulo de comando. Frío, sed e incomodidad vivieron los tripulantes. Los ingenieros en Houston hicieron en horas cálculos que demoraban tres meses y recortaron la energía, racionaron el agua y lograron con encendidos cortos que la Apolo, tras orbitar la Luna, tomara rumbo a la Tierra y luego enderezara el ángulo de reingreso a la atmósfera. Tras regresar al módulo de mando para entrar a la Tierra, desacoplaron el módulo de servicios y el módulo lunar. La cápsula amarizó el 17 de abril a la 1:07 p.m., tras 5 días y 22 horas de viaje.

Los análisis revelaron que al subir el voltaje de los tanques de oxígeno no cambiaron los suiches para tal voltaje.

El primer vuelo estadounidense que salió de noche y el último en poner dos hombres en la Luna. Eso fue la misión de la Apolo 17, tripulada por Eugene Cernan comandante (foto); Harrison Schmitt, piloto del módulo lunar Challenger y primer científico en suelo lunar (geólogo); y Ronald Evans, piloto del módulo de mando llamado América.

Una misión tranquila, salvo un retraso de dos horas largas en la partida por un inconveniente técnico.

La nave partió el 7 de diciembre de 1972 y alunizó el 11 de diciembre en el valle Taurus-Littrow. Cernan y Schmitt permanecieron casi 75 horas en suelo lunar, la mayor cantidad del programa Apolo, 22 de ellas dedicadas a la exploración del suelo con tres caminatas y un vehículo con el que recorrieron 30 kilómetros, recogiendo 110 kilos de rocas.

Instalaron equipos en la superficie para medir el calor y la actividad sísmica, así como para estudiar la composición química de la atmósfera lunar.

En órbita permaneció Evans, quien completó 147 horas y 43 minutos orbitando la Luna en 75 ocasiones.

Tras despegar, la etapa de ascenso del módulo lunar fue liberada para estrellarse contra la superficie, un choque registrado por los sismógrafos instalados.

El retorno se cumplió el 19 de diciembre, luego de 301 horas y 51 minutos de misión.

El amarizaje de Challenger
se cumplió en el océano Pacífico.

Desde el 14 de diciembre de 1972 a las 5 horas 40 minutos de la mañana no ha habido ningún pie humano que pise la Luna.

Fue el final del programa Apolo que llevó 12 hombres
a suelo lunar.

¿Hasta cuándo?


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