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La obra de Muñoz, entre la fotografía y el dibujo


La obra del artista Óscar tiene una base importante en la fotografía. Vive y trabaja en Cali. FOTO cortesía Cancillería

Una de las obras con las que Óscar Muñoz, el artista payanés, empezó a sorprender a los espectadores fue con las Cortinas de baño. Elaboradas entre 1985 y 1989, experimentaba por primera vez con un soporte no convencional, en este caso una cortina plástica común. Y en ella construyó una imagen a partir de una fotografía.

Ahora, cuando obtiene el Premio Hasselblad, de Suecia, su nombre está en la boca de muchos en el mundo del arte.

“Muñoz —dice el curador Óscar Roldán— hace parte del grupo de estéticas urbanas. Si antes había una oda al campo, este grupo se ocupó de la creciente vida de las ciudades. Y los de Cali, como él, de incluir en sus obras prostitutas, espacios de lujuria y, en general, una relación entre la alta y la baja cultura”.

Roldán considera que este artista se salió de las corrientes y las vanguardias, para desarrollar un arte autónomo, dueño de un lenguaje propio y muy internacional.

Al preguntarle a Óscar Muñoz sobre este aspecto, la búsqueda de un camino propio en el arte, responde: “Mi trabajo, eso que usted llama mi camino, ha estado muy afectado y atravesado por influencias y corrientes, pero veo que ha ido en una cierta dirección, no siempre en línea recta ni hacia delante, pero que como usted bien lo dice, es el trazo de una búsqueda”.

Para el artista, la fotografía no es un fin; es un medio para conseguir los efectos. Las puede estampar en superficies para intervenirlas con dibujos y con materiales diversos como la tintura de café, el papel quemado, la luz y el vaho.

“Siempre he sostenido —comenta Muñoz— que el dibujo ha sido fundamental para mi; es la base para pensar, estructurar, sintetizar...”

Y añade: “creo que en un trabajo todo importa, todo actúa. Me ha interesado muchísimo la fotografía, sus mecanismos y sus paradojas. La fotografía, hoy más que nunca, juega un papel crucial en nuestra vida cotidiana, en eso que llamamos ‘realidad’. (Alguien decía que esta palabra no significaba nada si no se escribía entre comillas)”.

Así, ideas abstractas —memoria, paso del tiempo y otras— hacen su tránsito de la mente de Muñoz a la materialización artística.

Contexto de la Noticia

Óscar Muñoz nació en Popayán, en 1951. Presenta su primera exposición individual en la década del setenta: dibujos sobre madera en blanco y negro. En 1978 se presentó en la Bienal de París, Francia. En 1984 creó sus Cortinas de Baño. En la V Bienal de arte de Bogotá (1996) presentó su obra Aliento. En el 2004 ganó el primer premio del XXXIX Salón Nacional de Artistas de Colombia. En 2006 creó el espacio de difusión artística Lugar a Dudas en Cali. En 2007 participó en la 52ª Bienal de Venecia. En 2011 expuso en el Museo de Antioquia y el Malba (Buenos Aires). En 2018 obtuvo el premio Hasselblad. Vive en Cali.


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