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“Las películas son una forma de conversar con el mundo”: Laura Mora


Laura Mora, directora de la película Matar a Jesús Foto Colprensa

Tras su recorrido por algunos de los más importantes festivales de la cinematografía internacional y luego de ganar 13 galardones, el próximo jueves se estrena en 30 salas de cine del país la película colombiana de Laura Mora, Matar a Jesús.

En medio del dolor por el asesinato de su padre, Paula, la protagonista, cruza accidentalmente su camino con el asesino de su padre y así se ve obligada a definir los límites de su propia humanidad. El encuentro entre víctima y victimario revelará qué tanto se necesita para matar, sobre todo cuando el otro se convierte en un reflejo de su propio ser: una víctima también.

Desde la ficción, Laura Mora intenta cerrar un duelo propio, al haber sufrido el asesinato de su padre, por lo que intentar acercarse a una respuesta sobre las violencias que se entre cruzan en la vida de las personas, ha sido el motor de la realización de sus historias.

En Bogotá, Medellín, Bucaramanga, Cartagena y Cali serán las primeras ciudades donde se estrenará esta película, tras su exitosa presentación en el Festival Internacional de Cine de Cartagena en donde ganó el Premio del Público.

¿Cómo ha sido el recorrido de la película hasta ahora?

Ha sido algo increíble, realmente no nos imaginamos que llegáramos a tantos lugares. Siempre se intenta buscar un par de festivales donde presentar la película para que se pueda vender y que más gente la vea, que es para lo cual uno finalmente hace las películas.

Empezamos en el Festival de Toronto (Canadá), donde fue el estreno mundial y luego en San Sebastián (España), que fueron el presagio de un buen camino, porque ahí empezaron las conexiones de la gente, las buenas críticas y los premios.

¿Y la experiencia de compartir esta historia con personas de distintas culturas?

Para mí ha sido la reafirmación de la humanidad y la universalidad de la historia, pese a estar tan anclada a un contexto tan particular de la historia de un país, finalmente son cosas que les ocurren a seres humanos y eso lo que conecta, generando muchas preguntas, muchos debates y muchas emociones, lo cual ha sido un camino muy hermoso con los reconocimientos que son muy bonitos porque son un espaldarazo al trabajo.

Yo siempre que voy a los festivales se me olvida que estoy en una competencia porque me la paso conociendo gente maravillosa, veo muy buenas películas y soy muy feliz al estar ahí, pero luego los reconocimientos están llenos de generosidad y permite que la película siga andando, reconociendo que las películas son una forma de conversar con el mundo.

¿Qué significa todo esto para Laura Mora, teniendo en cuenta que es una historia muy personal?

Me han conmovido las reacciones que la película produce en el público y esto ha hecho que me reconciliara con el ser humano. Pese a ser muy romántica y siempre he defendido al ser humano, en los últimos años me venía desencantando de las decisiones que venían tomando, pero con el diálogo que la película ha tenido con la gente, me han conmovido mucho sus reacciones y sus reflexiones tan profundas.

Nunca quise hacer una película con moraleja, pero la gente hace sus interpretaciones a través de las preguntas que abre la historia sobre cómo tenemos todos una oscuridad adentro y cómo contenerla, cómo encontrarnos en la mirada del otro.

¿Cómo fue la primera presentación en Colombia, dentro del Festival Internacional de Cine de Cartagena?

Estaba muy asustada. Creo que estaba tan asustada como cuando la presentamos en San Sebastián, entre nervios y emoción, rodeada de mucha gente que quiero mucho, desde personas que hicieron parte de la película, hasta mi mamá que la estaba viendo por primera vez.

La gente ha sido muy generosa conmigo en manifestar las emociones que le produce la película, muy amorosos. Pero hasta que no la estrene en Medellín no me dejarán los nervios, donde la verán todos los actores, con una proyección con todos los que hicieron parte de la película en el Museo de Arte Moderno de Medellín.

¿Qué dijo su mamá?

Mi mamá aún está procesando lo que le generó la película, pero muy conmovida de ver finalizado un proceso del cual ella hizo parte en silencio, acompañándome de manera muy bella en todo esto en los últimos diez años.

Lo que sí me dijo es que cada escena la llevaba a un lugar cada vez más oscuro y le recordaba que el duelo en una sociedad como la nuestra es muy solo.

¿Y el trabajo con los actores?

El trabajo con los actores fue muy bonito, ellos nunca tuvieron un guión, yo les conté la historia como si fuera un cuento pero tampoco sabían el final de la historia, por lo que vivieron el rodaje en medio del dilema ético y moral de sus personajes. La película la rodamos de manera cronológica, entonces los actores entraban en las discusiones y reflexiones fuertes de sus personajes, lo que hizo que se apropiaran mucho de la historia.

Natasha, la protagonista, no ha tenido una pérdida de esta magnitud en su vida, pero es artista plástica, con una sensibilidad especial, lo cual le permitió abordar de manera profunda el personaje.

¿Por qué el nombre de esta película?

Sabíamos que era provocador y nace del sueño que tuve en el que un joven se me presentaba diciendo “Yo me llamo Jesús y yo maté a su papá”, que es un sueño que manifiesta una de las preocupaciones que siempre he tenido, cuestionándome siempre, como una sociedad que se reconoce en valores tan católicos pero que a la vez seamos tan violentos.

¿Qué viene para Matar a Jesús?

Vamos a otros festivales hermosos, como Guadalajara, el Festival de los Derechos humanos en Ginebra, Encuentros Latinos en Tolouse y Panamá. La película se ha vendido en España y Suiza, por lo que vamos a tener cositas allí.


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