entretenimiento | Publicado el

Moda de lujo a un clic


La tecnología nos permite estar más cerca de la moda mundial, al tiempo que les da a los diseñadores la oportunidad de abrir nuevos mercados. Foto: Shutterstock

Hoy es tan importante para un diseñador internacional estar en las vitrinas de Neiman Marcus, Saks Fifth Avenue, Bergdorf Goodman o Harrods, como en los sitios web de Net-a-porter y Moda Operandi. Johanna Ortiz es una de las diseñadoras colombianas que tiene el privilegio de estar en ambos espacios, de hecho fue la diseñadora que con su éxito abrió la puerta para que otros colegas como Leal Daccarett y Pepa Pombo tengan presencia en esos sitios y empiecen a crear un nombre a nivel internacional. Estos emprendimientos digitales tienen modelos tan exitosos que la revista Vogue los está copiando.

Lujo a la mano
La precursora de este fenómeno es Natalie Massenet, una empresaria norteamericana que quiso solucionar el problema del poco tiempo que tenía para comprar ropa con un sitio web que pusiera a un clic las últimas colecciones de los más prestigiosos diseñadores del mundo: joyas y accesorios, alta costura, pret-a-porter... todo lo que necesitara una empresaria como ella para asistir a los eventos y reuniones que debe enfrentar diariamente, sin tener que recorrerse la Quinta Avenida cada semana. El resultado fue Net-a-porter, una compañía que creció rápidamente hasta tener su propia revista, su sitio para hombres y una fusión con YOOX, su similar italiano, para crear el grupo dominante de las ventas de lujo digital en una operación de 3.4 billones de euros.

El crecimiento fue tan grande porque no solo en Norteamérica tenían esa necesidad, sino que alrededor del mundo había un público ávido de lujo que quería recibir las colecciones de las mejores firmas en la puerta de su casa, estuvieran en Beijing o en Bogotá. Net-a-porter hace envíos a nivel mundial y cobra en la divisa local. De manera similar funciona Moda Operandi, emprendimiento de Lauren Santo Domingo, y style.com, el proyecto de Conde Nast, la casa editorial de Vogue y GQ que con su experiencia quiere robarse una parte del mercado.

Espacio de independencia
Sin embargo, no solo las grandes marcas están a disposición de cualquiera con una conexión a internet y una tarjeta de crédito. Los diseñadores jóvenes o independientes pueden recurrir a la red para darse a conocer y vender sus productos directamente. Montar una tienda web en sitios como Wix o Tienda Nube no es difícil ni costoso gracias a las plantillas que tienen predispuestas, además, redes sociales como Facebook e Instagram tienen la opción de funcionar como tienda directamente.

La clave está en saber diferenciarse, como lo está haciendo Camilo Álvarez con su sistema de Boutique en casa. Las clientas seleccionan en el sitio web las prendas de la colección que más les gustan y la marca les complementa su selección con sugerencias compatibles a su estilo, así arman una caja que la persona se puede probar en la comodidad de su casa, armar atuendos con el resto de su clóset y decidir con qué se queda para luego pagar con el medio de su preferencia.

Es una experiencia “phygital, que es físico y digital, es tener la boutique online con la facilidad de lo digital, y con las ventajas de lo físico, porque las personas siguen valorando mucho poder medirse las cosas y tocar los materiales”, explica Camilo. Esta es una apuesta fuerte de la marca a futuro y les ha dado la posibilidad de acercarse más a sus clientas y atraer nuevas.

La tecnología beneficia a empresarios y compradores por igual, el secreto para que sea una relación armónica está en poder confiar.


Powered by