colombia | Publicado el

El Congreso, de nuevo, no escuchó a las víctimas

ElColombiano
Así fue la conmemoración del día nacional de víctimas en el Congreso. Foto: Colprensa.

Parecía ser un lunes atípico en el Congreso de la República. El emblemático Salón Elíptico volvía a ser el escenario para recibir a las víctimas del conflicto, tal y como se hace año tras año desde el 2011 cuando entró en vigencia la Ley de Víctimas.

El claustro de la democracia estaba a reventar, incluso las cómodas sillas tuvieron que ser reemplazadas por sillas plegables que se acomodaron entre cada curul para permitir que se sentaran congresistas y víctimas.

Era tal la asistencia, que pasadas las tres de la tarde algunos senadores –como Everth Bustamante– tuvieron que quedarse de pie, y otros más, como Antonio Navarro, tuvieron que usar su computador portátil sobre las piernas.

Pero no había pasado más de una hora de iniciada la sesión cuando comenzó el recorrido de algunos de los congresistas por los pasillos presurosos para irse, como sucedió con el senador de Cambio Radical Juan Carlos Restrepo, quien se retiró, no sin antes decir que ya volvía.

El senador antioqueño Juan Diego Gómez también se retiró pasada una hora de la sesión. “Hoy vamos a escuchar discursos, yo voy a la oficina y vuelvo”.

El senador valluno de la U Roosvelt Rodríguez fue otro de los que hizo un alto y se tomó unos minutos para fumarse un cigarrillo. “Esta es una sesión que nos toma todo el día”, sostuvo mientras consumía el cigarro y anticipó en aclarar que de inmediato volvía.

La disciplina en la mesa directiva la impuso el presidente del Senado, Efraín Cepeda, quien se mantuvo presente y dirigiendo la sesión durante buena parte. Situación contraria pasó con el presidente de la Cámara, Rodrigo Lara, quien se tomó en varias ocasiones momentos de descanso para salir y volver al Salón Elíptico, aunque no se retiró de forma permanente de la sesión. Aunque fue pedido por los medios de comunicación el reporte de asistencia, las mesas de Senado y Cámara no lo suministraron.

Parte de la alegría la puso la cantante Adriana Lucía, quien interpretó tres canciones. En la última, precisamente, pidió a los congresistas asistentes que la acompañaran con las palmas y movimiento de sus brazos. El gesto expresivo tan solo fue acogido por las víctimas que se confundían sentadas entre los congresistas.

Solo hasta después de dos llamados a que siguieran con el gesto simbólico, algunos muy pocos se soltaron y movían sus palmas, los demás parlamentarios mantenían un diálogo con sus compañeros de curul.

Marisel Cuero y Jorge Nazareno fueron los primeros niños que hablaron. Jorge hizo un llamado a los congresistas actuales y a los nuevos para que no los olvidaran y pidió que sus voces no solo las escucharan un día al año.

Tras las intervenciones, la mesa directiva del Congreso les impuso una condecoración por su trabajo a favor de la reconciliación y la solidaridad. La misma fue impuesta por los presidentes Cepeda y Lara en medio de un sonoro aplauso.

Ya la tarde se acercaba a las cinco y la lluvia se posó sobre el centro histórico de Bogotá, pero el retiro de congresistas no frenó. Lo hicieron dos senadores del Centro Democrático, Rigoberto Barón y Ernesto Macías, mientras que dentro del salón se mantenía atento el expresidente y senador Álvaro Uribe.

Otro que salió, sin ganas de volver, fue el electo senador y representante a la Cámara David Barguil. Julio Miguel Guerra, senador por Opción Ciudadana, también se fue del Elíptico antes de la cinco. Igualmente, abandonó el recinto el senador y presidente de la Alianza Verde, Jorge Iván Ospina, por varios minutos. El representante a la Cámara liberal Édgar Gómez Román, dejó la sesión por algunos minutos y una hora después se fue.

Pasado el duro aguacero, ya sobre las seis, la representante y senadora electa de la Alianza Verde Angélica Lozano también dejó la sesión plena en honor a las víctimas. Poco después de ella, lo hicieron las senadoras conservadoras Miryam Paredes y Nora García. Uno que salió y regresó fue el senador de la U Roy Barreras.

Aunque no solo se fueron los congresistas que se citan en esta nota, fueron muchos más los que a las seis de la tarde dejaron la sesión y no volvieron.

Pese a esta situación, que es recurrente cada año, y mientras sesionaba la plenaria de las víctimas, oficializaban ante las secretarías la radicación del acto legislativo por medio del cual se crean las 16 circunscripciones de paz, un articulado que se pactó con el apoyo de la mayoría de los partidos políticos, con excepción del Centro Democrático, que llevó su propio proyecto.

Por otro lado, la sesión sirvió para que el Gobierno Nacional por intermedio del ministro del Interior, Guillermo Rivera, y la directora de la Unidad de Víctimas, Yolanda Pinto, le recomendaran al Congreso entrante que se tramite una ley que permita ampliar la vigencia de la ley de víctimas, la cual va hasta el 2021, pero se puede prorrogar hasta el 2031.


Powered by