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Los días más retadores del proceso de paz con el Eln

ElColombiano
Frente de Guerra Occidental es uno de los palos en la rueda en la negociación con el Eln. Analistas advierten que puede convertirse en disidencia su hubier aun acuerdo de paz. FOTO Federico Ríos

A la media noche de hoy vencerá el cese el fuego bilateral que mantienen el Gobierno y el Eln desde el 1 de octubre de 2017, que ha salvado ya, según calcula el gestor de paz Carlos Arturo Velandia, 95 vidas en solo 100 días y evitado que 421 personas resultaran heridas. El cálculo, según explicó, sale de las tasas de letalidad que ha habido históricamente en la confrontación armada.

Hoy mismo la mesa de diálogos retomará sus conversaciones y el mandato con el que van los nuevos negociadores del Gobierno es acordar unas nuevas medidas que permitan prorrogar el cese por más tiempo. Sin embargo, esa no será una tarea fácil.

“Es curioso que esta vez sea el Gobierno el que se muestre interesado en sostener el cese el fuego, cuando al principio de los diálogos era el Eln el que lo pedía”, asegura Víctor de Currea Lugo, docente de la Universidad Nacional. Es de recordar que “Pablo Beltrán”, jefe de la delegación del Eln insistía desde febrero del año pasado en negociar un cese el fuego, mientras el Gobierno quería negociar en medio del conflicto, para evitar que se fortelecieran.

Esto porque entre las partes quien tiene una posición más radical es el Eln, al considerar que el Mecanismo de Veeduría y Verificación (conformado por la Misión de la ONU, la Iglesia Católica y las partes en la mesa), es controlado por el Gobierno; que el Ejecutivo incumple en su compromiso por proteger a los líderes sociales y en los alivios para los guerrilleros presos, según explicó Luis Eduardo Celis, asesor en posconflicto de la Redprodepaz.

La mesa sigue

Independientemente de que las partes logren hoy un acuerdo acerca de mantener o no el cese el fuego bilateral, ambos se mantendrán en la mesa, así lo han dicho el presidente Juan Manuel Santos y alias “Gabino”, jefe de la insurgencia, lo cual es un gran paso, según los analistas.

Lo que se vería afectado, si no llegara a prorrogarse, es la participación de la ciudadanía en los diálogos de paz, que ha sido facilitada con el cese, en eso coinciden la Misión de la ONU, la Iglesia y los embajadores de los países de apoyo.

Como dice Velandia: “El cese es la única fuente de garantías para que la gente pueda participar en la mesa de diálogos. Los ricos participan si no les vuelan el oleoducto y no los secuestran y los pobres no lo hacen si hay minas, si hay amenazas de por medio”.

Aunque durante la Navidad y el fin de año no se escucharon los disparos, puede que mañana el panorama sea otro y la Fuerza Pública y el Eln tengan choques más fuertes. Ningún analista fue optimista.

Estos son los grandes retos que debe asumir la mesa de Quito.

Contexto de la Noticia

Arrancar una negociación siempre es un asunto difícil, y aunque en el diálogo entre el Gobierno y el Eln van llegando al año, la renovación en la mesa vuelve algunos asuntos al principio, especialmente la confianza. Víctor de Currea Lugo, docente de la Universidad Nacional, explicó que no puede llegar un nuevo jefe negociador a decir: “mucho gusto, soy Gustavo Bell, y qué es lo que vamos a acordar”. Ambas partes llegarán con estrategias renovadas que van a tener que poner a conversar y solo cuando cada delegación entienda para dónde va es que pueden llegar a los primeros acuerdos. Además, el reinicio de los diálogos se da en un momento de mucha inquietud porque el fin del cese el fuego va a golpear a ambas partes.

El gestor de paz Carlos Velandia aseguró que el Eln se va a tomar un tiempo para evaluar el cese actual, y a la mesa le tomarán algunas semanas redefinir los protocolos para un nuevo cese y es un hecho, advierte, que en el intermedio va a haber conflicto, lo que cada vez hará más complicado volver al cese. “La pregunta es ¿qué tan necesarios son esos picos en la guerra cuando lo que se está buscando es ponerle fin? Ninguna acción que haga el Eln o las fuerzas militares va a modificar el balance de los últimos 54 años, ningún policía muerto o ningún guerrillero muerto va a hacer la diferencia frente a los miles de muertos que ya dejó el conflicto. Es totalmente inútil mantener la guerra, pero seguirá siendo un tema sobre la mesa”, dijo.

Ariel Ávila, subdirector de la Fundación Paz y Reconciliación, cree que el principal reto que va a asumir la mesa de diálogos es encontrar el método de la participación social: “las reuniones que se realizaron en Tocancipá sacaron asuntos interesantes, pero todavía no se encuentra el método para definir la participación, y solo en el momento en que eso se defina empezarán a abordarse los tres primeros puntos de la agenda”. Ávila celebró que la exministra Luz Helena Sarmiento, quien estuvo a cargo de las audiencias exploratorias para la participación, siga en la delegación del Gobierno. Sin embargo, sin cese el fuego, advierte De Currea Lugo, se va a dificultar la participación social, ya que las comunidades se van a sentir amedrentadas.

Las principales violaciones al cese el fuego que se presentaron fueron por cuenta del Frente de Guerra Occidental, con presencia en Chocó, lo que hace que varios analistas consideren que hay una marcada división entre este frente y el Comando Central (Coce), representado en la mesa. “Es posible que ese frente se salga de la negociación, pero no va a hacerlo ya sino al final de la negociación, por ahora no se va a salir nadie, aunque ellos han dejado ver de muchas formas que no quieren la negociación”, aseguró Ávila, quien advirtió que la única manera de que se queden en el eventual acuerdo de paz que se logre con el Eln es que un delegado de ese frente concurra a la mesa y entienda lo importante y difícil de la negociación.

· El 19 de diciembre la Red Comunidades Construyendo Paz en el Territorio (Conpaz) pidieron prorrogar el cese, advirtiendo beneficios para el desminado .

· El 3 de enero, un grupo de más de 170 personas de diversas orientaciones políticas y de diferentes regiones del país solicitaron la prórroga ya que “brinda un mejor contexto para la participación”.

· El 6 de enero, los Embajadores de Alemania, Italia, Países Bajos, Suecia y Suiza enviaron una comunicación a las partes pidiendo estudiar la prórroga argumentando los alivios humanitarios que trajo el cese.

· La Misión de la ONU en Colombia y la Conferencia Episcopal solicitaron al Gobierno y al Eln hacer esfuerzos por mantener la disminución de la violencia alcanzada en los últimos 100 días.


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