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Medimás, un año y nada que se consolida


Medimás cuenta con 1,3 millones de afiliados menos que cuando empezó y ahora es la segunda EPS más grande del país, detrás de la Nueva EPS. FOTO EDWIN BUSTAMANTE

Hoy se cumple el primer año de funcionamiento de Medimás, la EPS que llegó con la esperanza de ser la salvación en la atención en salud de los 5,6 millones de afiliados de la extinta Cafesalud, pero tras alcanzar 12 meses de labores no logra consolidar su atención (ver recuadro), a pesar de que perdió 1,3 millones de usuarios.

Las peticiones, quejas y reclamos (pqr), que sirven para medir la eficacia de estas empresas de salud, demuestran que la situación ha cambiado un poco, ya que aunque las quejas no bajan de 5.000 al mes, no está muy lejos de, por ejemplo, Coomeva que es la segunda en el ranquin, con un promedio mensual de 4.650 quejas.

Basta con buscar en redes sociales el nombre de esta EPS y saldrán a la vista, desde todas las regiones, las penurias que pasan sus afiliados, quienes no encuentran otra solución que buscar ayuda a través de internet, pues sus luchas perdidas en las sedes físicas de la entidad les roban la esperanza.

Para ejemplificar lo que pasa, EL COLOMBIANO habló con Jorge Andrés Hincapié, un ciudadano de Pereira que padece xantomatosis cerebrotendinosa, una enfermedad metabólica clasificada en Colombia como rara o huérfana que afecta la movilidad: Jorge es pensionado por invalidez y, ni con fallos judiciales, logra que la EPS le brinde ácido cólico y quenodesoxicólico, claves para su recuperación. Según la EPS no hay disponibilidad.

La voz lenta y su rostro demacrado son testigos de lo que vive. Buscó ayuda internacional en febrero pasado, ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), pidiendo medidas cautelares que le permitieran sobrevivir, pero su caso sigue en estudio.

Montaña rusa

El desempeño de la EPS ha sido un vaivén de movimientos, similares a los de una montaña rusa. En los primeros tres meses registró 30 mil quejas de los usuarios; es decir, 10 mil en promedio mensual, 333 diaria.

Sin embargo, es importante recordar que según la Defensoría del Pueblo, mensualmente se reportaron 50 mil usuarios que se quejaban de la “deficiente” prestación de servicios en Cafesalud. Es decir, 1.500 diarias.

Sin embargo, hay que recordar que a la EPS le ha tocado sortear señalamientos de la Procuraduría, la Fiscalía, la Defensoría y los mismos usuarios; hasta tener que responder por los cientos de tutelas de Cafesalud que quedaron sin revolver.

Cuando cumplió los seis meses, aunque desde los pacientes se notaba “una mejoría”, los organismos de control mantenían la vigilancia, recordando que era tal el traumatismo, que su primer presidente solo duró poco más de dos meses, tras diferencias entre los socios.

De ese panorama, se pasó a uno que planteaba una mejoría en el desempeño, visto desde el número de quejas radicadas ante la Superintendencia que, como sucedió en marzo pasado, llegaron a 5.481 requerimientos de los usuarios, el mes con menos solicitudes en lo que va de funcionamiento.

El panorama parece dilucidarse de nuevo como en sus inicios. Basta con echarle una mirada a mayo, mes en el que el dato se volvió a disparar, llegando a 7.448 quejas.

La EPS, sin embargo, señala que avanza en la ejecución de sus planes. En respuestas enviadas por escrito a este diario, el actual presidente de la EPS, Néstor Arenas sostiene que continúan en el proceso de fortalecimiento y que para ello se ha hecho una capitalización de $481.000 millones del Estado.

Según la entidad, han prestado alrededor de 52 millones de atenciones, destacando 9,7 millones de medicina general y 5,2 con especialistas.

Arenas asegura que, si bien es cierto que “hay brechas aún por cerrar”, se está trabajando por los afiliados. “Logramos tener cero casos de transmisión vertical de VIH en el binomio madre a hijo; alcanzamos un 96 % de cobertura para la población en tratamiento retroviral”, destaca Arenas.

Francisco Castellanos, director de la Organización Defensa del Paciente, cuestiona lo planteado, al señalar: “Es casi inverosímil el hecho de que haya transcurrido un año desde la entrada de su funcionamiento y que sus representantes aún digan que se está trabajando en la estabilización”.

¿Y el control?

En este punto hay que recordar que el inicio de la operación de Medimás le costó una suspensión de ocho meses al anterior supersalud, Norman Julio Muñoz, quien tras conocer la decisión de la Procuraduría, inicialmente por tres meses, decidió renunciar al cargo, el cual fue asumido por Luis Fernando Cruz, quien, no dio declaraciones para este informe, argumentando que este miércoles entregaría un balance sobre las actuaciones.

Dicho documento dará cuenta de la vigilancia especial a la que se sometió a la EPS, las dos multas por incumplir con la prestación de servicios y el no acatamiento de la “intervención forzosa” a Medimás solicitada por organismos de control.

En una entrevista con este diario en mayo pasado, el superintendente Cruz aseguró que habían prorrogado la medida especial de vigilancia y que realizaban un trabajo articulado con los demás organismos de control, porque “notamos el aumento de quejas”.

Aún conociendo la vigilancia, Castellanos muestra su preocupación porque, a su juicio, “ha mantenido una serie de maniobras diseñadas para demorar o negar servicios a sus afiliados, siendo las más frecuentes la falta de agenda para citas médicas”.

En cuanto al actuar del Ministerio de Salud, Alejandro Gaviria, jefe de esta cartera, ha dicho que los señalamientos e investigaciones no resuelven los problemas e, incluso, en octubre de 2017, invitó “a la Procuraduría a trabajar por el cumplimiento de este propósito. Hay que superar la crisis”.

Ahora bien, aunque los usuarios reconocen que hubo cambios en la mitad de la operación, cuestionan que el panorama pinte similar a como inició y que, como le sucede al pereirano Hincapié, deban buscar instancias internacionales para defender sus derechos y una atención digna para su salud.

El presidente de Medimás asegura que la meta es optimizar la entrega de medicamentos, buscar alternativas que les ahorren trámites a los afiliados, como la aplicación para celulares que entrará en funcionamiento en agosto y “seguir gestionado el cierre de tutelas, que a la fecha ya cuenta con un alcance del 94 %; además de disminuir el indicador, que hoy alcanza el 1,15 por cada 10 mil usuarios”.

También hay que tener en cuenta que, de acuerdo con la Resolución 8166 del 6 de julio de este año, la Superintendencia le ordenó a Medimás caracterizar a sus afiliados, crear una instancia de seguimiento a los indicadores de operación y darles reportes de los avances, dos veces al mes y hasta diciembre próximo, a los organismos de control que la vigilan.

“Lo único será confiar y esperar”, dicen los pacientes como Hincapié.

Medimás, un año y nada que se consolida

Contexto de la Noticia

Esta regional cuenta con 415.473 afiliados distribuidos para los departamentos de Antioquia y Chocó. Está en 121 municipios en Antioquia y 3 en Chocó. Según la EPS, la regional paisa contaba con cerca de 22 mil peticiones, quejas y reclamos y a la fecha “las hemos logrado disminuir hasta llegar alrededor de mil”. Cuenta con 130 prestadores de dispensación de medicamentos en la región y tiene una cobertura de 243 IPS contratadas. El gerente regional, Carlos Aguilar, ha dicho que mantiene “comunicación permanente con las otras clínicas y hospitales del Área Metropolitana para que nos den prioridad en temas de traslado de los pacientes”, cuando así sea requerido.

Agosto de 2017
Tras la venta y liquidación de Cafesalud por $1,45 billones, Medimás asume como la EPS más grande del país. Sus afiliados, todos heredados, llegaban a 5,6 millones, quienes a pesar del cambio, siguieron quejándose de la falta de atención en servicios básicos. La Superintendencia permitió el inicio de labores, pese a que no demostró contar con una red prestadora de servicios. La Procuraduría estuvo en desacuerdo de su operación.

Septiembre de 2017
El procurador Fernando Carrillo, tras considerar la “grave afectación de los usuarios”, solicitó una investigación de la Superintendencia de Salud. En ese momento, 27 de los 29 departamentos donde operaba Medimás no contaban con una red de prestadores para satisfacer las necesidades de los afiliados. “No podemos permitir que aquí aparezca otro Saludcoop y que la venta de Cafesalud vaya en detrimento de los colombianos”, dijo Carrillo.

Octubre de 2017
El Tribunal Administrativo de Cundinamarca emitió medidas cautelares sobre la EPS exigiéndole adoptar mecanismos necesarios a la hora de brindar el servicio de salud a los afiliados. Además, se conoció la suspensión por tres meses del superintendente Norman Julio Muñoz, decisión de la Procuraduría, que se tomó basado en que “permitió el inicio de operación sin verificar que contara con una red prestadora de servicios”.

Noviembre de 2017
La Superintendencia de Salud la multó con 1.500 salarios mínimos legales mensuales vigentes ($1.100 millones), por no garantizar el acceso a la prestación de servicios de salud de 3.238 usuarios con enfermedades de alto costo.

“En efecto, una vez se finalizó la investigación administrativa sancionatoria, se estableció que incurrió en fallas por no garantizar una correcta prestación de los servicios”, dijo la entidad.

Diciembre de 2017
La Corte Constitucional compulsó copias a la Procuraduría y a la Fiscalía para investigar a funcionarios de la EPS, pues se negaron a cumplir órdenes que la Corte les había dictado, en un caso con un menor de edad, quien llegó a urgencias con una patología auditiva y que no fue atendida como se debía. Sin embargo, aún no hay avances desde la Fiscalía, pero la Procuraduría ha dejado claro las falencias en la prestación de servicios.

Enero de 2018
La Procuraduría General decide prorrogar, por otros tres meses, la suspensión del superintendente Norman Julio Muñoz que estaba vigente desde octubre. El organismo de control consideró que seguía la investigación contra el funcionario, recordando que Muñoz permitió la operación de Medimás sin tener en cuenta que no estaban dadas las garantías para los afiliados ni había una red prestadora de servicios.

Febrero de 2018
La Superintendencia confirmó en segunda instancia la sanción que fue impuesta en noviembre contra la EPS, luego de identificar las fallas en la prestación de los servicios de salud de 3.239 afiliados. La ratificación de la sanción revalidó la multa por 1.500 salarios mínimos legales mensuales vigentes, equivalentes a $1.100 millones, que debía ser pagada por la empresa. Seguía la vigilancia especial en la EPS porque no había avances en la atención.

Marzo de 2018
Dejó de ser la EPS más grande del país, esto, porque los usuarios, al ver que estaban siendo vulnerados sus derechos, buscaron otras EPS para afiliarse. En su momento, el superintendente Luis Fernando Cruz señaló que les estaban dando todas las garantías a quienes desearan buscar una nueva EPS, debido a su insatisfacción. Este mes lo finalizó con 4.600.000 usuarios y ahora, en el primer lugar, se ubica la Nueva EPS, con 4.601.327 usuarios.

Abril de 2018
La Superintendencia de Salud entregó el reporte oficial del sistema, en el que se destacan los balances financieros de las empresas dedicadas al sector durante el año pasado. Llama la atención que a la hora de revisar a las Empresas Promotoras de Salud (EPS), de 42 que están vigiladas, exactamente, 21 generaron utilidades y la otra mitad tuvo pérdidas. Medimás se ubicó en el cuarto lugar, con utilidades por $38.144 millones.

Mayo de 2018
En entrevista con este diario, el superintendente de Salud, Luis Fernando Cruz, manifestó que “prorrogamos la medida de vigilancia especial, incluso designando un contralor, lo que permitirá monitorearla más estrictamente”, destacando que el pico de quejas que se presentó a comienzos de la operación se había contenido, pero el fenómeno se volvió a registrar. Recordó que en ese momento había dos investigaciones fiscales, una con sanción.

Junio de 2018
La Procuraduría y la Contraloría le pidieron a la Superintendencia que aplicara una “intervención forzosa” en Medimás, debido a las constantes dificultades a las que se veían expuestos los afiliados, luego de auditorías realizadas dentro de la empresa. Frente a la petición, la Superintendencia señaló que por ahora no se tomaría esa decisión, sino que se reforzaría la vigilancia, incluso con un delegado de la Súper dentro de esta organización.

Julio de 2018
Termina el mes doce de su gestión y, aunque se esperaba que las cosas cambiaran para bien de los pacientes, las quejas siguen siendo una realidad a la que deben acudir los afiliados a la EPS para reclamar servicios en salud. La EPS asegura que sigue trabajando en consolidar su red de prestación de servicios y se compromete con mantener en 1,15 la tasa de quejas por cada mil afiliados, que en promedio es de 2,7 en el sector.


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