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Ingenieros, necesarios siempre


ilustración Esteban parís

En 2014, el Ministerio de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones de Colombia —MInTIC— proyectó que para 2018 el país tendría un déficit de 90 mil ingenieros.

Una cifra preocupante, si se tiene en cuenta que, como lo informó EL COLOMBIANO en 2016, cada año las universidades le entregan al mercado 1.000 nuevos profesionales en este campo, citando un reporte de la Asociación Colombiana de Facultades de Ingeniería.

Está claro que el desarrollo de un país depende de la calidad de los ingenieros con los que cuente. Pero ¿qué tipo de ingenieros son los necesita el país y en qué áreas? Les preguntamos a cuatro expertos de la academia nacional y esto respondieron.

Contexto de la Noticia

“Colombia sí necesita más ingenieros, preparados en capacidades para solucionar los problemas en sectores donde tenemos muchos atrasos, como la infraestructura vial, de la salud y la educación, pero que además se encarguen de los desarrollos tecnológicos, como por ejemplo en equipos médicos y de intercomunicaciones, que en su gran mayoría nos llegan importados.

Hay otros sectores en los que no somos fuertes pero tenemos mucho potencial: ingenieros que resuelvan nuestros problemas ambientales en temas como la minería y la explotación de hidrocarburos, la contaminación atmosférica, el tratamiento de aguas residuales, el acceso a agua potable, entre otros.

Personas que tengan la sensibilidad suficiente para entender el contexto social, económico y político que tiene nuestro país y con eso proponer soluciones de ingeniería. La ingeniería por sí sola no basta, hay que acudir a la creatividad y el ingenio para superar dificultades y mejorar las condiciones de vida de muchos colombianos”.

Carlos Eduardo López, decano de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Medellín

“¿Qué país se va a negar a tener innovación y desarrollo, que viene por parte de la ingeniería? Necesitamos más profesionales en esta área, honrados, con ética, con buenas actitudes sociales, y sobre todo, con características técnicas intachables.

Pero hay ingenierías de ingenierías. Hay un dicho: «Dependiendo de la Universidad se conoce al ingeniero». Nos hemos vuelto muy laxos y se ha permitido que cualquiera se gradúe como ingeniero. Y a muchos de estos, la parte ética y de valores se les olvidó.

Colombia es fuerte en Ingeniería Civil y seguiremos necesitando más ingenieros de ese tipo, el atraso vial es grande en vías terciarias, pero ahora con la revolución 4.0 que se nos viene debemos enfocarnos en la informática, la automatización, la mecanización; y se nos olvida que tenemos una capacidad agraria con la que podríamos ser el centro de alimentación del mundo, aunque parece que a nadie le interesa estudiar en el agro, la palabra les da miedo, cuando el potencial es inmenso”.

Boris Wüllner, director del programa de Ingeniería
de Producción Agroindustrial de la Universidad de La Sabana

“Puede que haya sectores que necesiten más profesionales, como en informática y las tecnologías de la comunicación, pero más que un número, siempre hay que pensar en la calidad.

Necesitamos ingenieros muy buenos, que tengan conocimientos fuertes en ciencias básicas y su campo de saber, con principios muy sólidos sobre los cuales se rijan todas sus actuaciones.

Hay un tema de calidad: solo una tercera parte de los estudiantes universitarios se están formando en programas e instituciones acreditadas. Y aunque en las otras dos terceras partes habrá algunos buenos egresados, la proporción es preocupante.

Por otro lado, tenemos campos como el de la salud, donde hay grandes capacidades por desarrollar, que sumados a otros agentes, como conectar más con los sectores empresarial y financiero, se puede dar más innovación para que existan y se desarrollen nuevas empresas”.

Carlos Felipe Londoño, rector
de la Universidad EIA

“Nunca será suficiente la cantidad de ingenieros que formemos, pero eso depende del desarrollo tecnológico que como país queramos tener. La mayoría de nuestras ingenierías son clásicas: Mecánica, Eléctricas, Química... Y la apuesta, la tarea, debe ser la construcción de nuevas realidades del ejercicio y nuevas posibilidades de empleo para nuestros egresados.

En la actualidad, las ingenierías están volcadas a los sistemas de información, el análisis del dato, las analíticas, el big data, todos los sistemas inteligentes, que están conectados con todo, el internet de las cosas; eso no se resuelve sin modelación matemática, sin informática, sin bases de datos fuertes que proveen nuestros ingenieros.

El desarrollo tecnológico del país, si queremos participar del progreso industrial, dependerá de las ingenierías que tengamos, por eso no podemos basar los postulados sobre el presente, porque la ingeniería prevé unas mejores condiciones de desarrollo para el futuro”.

Alberto Rodríguez, decano de la Escuela de Ingenierías, Universidad Eafit


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