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La inversión más ambiciosa de Atlético Nacional


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Optimizar el desempeño de los atletas, disminuir el índice de lesiones, alargar la vida deportiva de los jugadores, potenciar talentos integrales y prepararlos para la competencia internacional.

Estos son los objetivos que persigue Atlético Nacional, luego de invertir cerca de 10.000 millones de pesos en su Centro de Alto Rendimiento (CAR) en Guarne, único especializado en fútbol en Colombia y el más completo de Suramérica, según el extécnico del equipo, Juan Carlos Osorio.

El complejo deportivo (ver infografía), aparte de zonas de recuperación, trabajo físico, sitios para reuniones, capacitación y nutrición, está dotado con tecnología de punta que permite monitorear a los futbolistas en tiempo real durante las prácticas para determinar las cargas de trabajo y movimientos en el campo, así como detectar los niveles de estrés y de reposo, si se quiere, en las horas de descanso.

Este avance, que el día de su presentación Juan Pablo Ángel llamó “la inversión más ambiciosa” de la institución en sus 70 años, fortaleció el proceso que dio los primeros pasos en 2012 y que al año siguiente, con el impulso de Osorio y Ángel, y el respaldo de los dirigentes, permitió que el club paisa implementara un sistema de trabajo desde el Área de Rendimiento. Una iniciativa que busca prolongarse en el tiempo, como parte de una cultura propia, independientemente del entrenador de turno en el plantel profesional.

Por eso, en el interior del equipo se niega que la salida del estratega Reinaldo Rueda haya sido por discrepancias de conceptos en el trabajo. Según sus ejecutores, “este sistema es flexible y tiene la posibilidad de adaptarse a todos los estilos”.

Bases sólidas

Luego de investigar y mirar ejemplos en todo el mundo y llegar a la compañía estadounidense que asesora a la selección de Alemania y al Bayern Munich, y a varios campeones olímpicos, el conjunto verde creó su propia carta de navegación en el tema de rendimiento. Y hasta su marca que se llama Sistema Metodológico del Movimiento Atlético Nacional (Sitmov).

El camino empezó en la época de Santiago Escobar, tomó fuerza con Juan Carlos Osorio, continuó con Reinaldo Rueda y se mantiene firme con Juan Manuel Lillo.

Si bien aquí los resultados cuantitativos son importantes, no son prioridad, aunque en la mayoría de casos han sido exitosos. Así lo explica Carlos Alberto Tabares, director del Área de Rendimiento, al destacar que Lillo y sus colaboradores están sorprendidos con lo que encontraron.

El preparador físico español Jorge Muñoz anota que ni siquiera equipos europeos que participan en la Champions League tienen lo que hay aquí y resalta que esta cualificación del entrenamiento se realice desde las fuerzas básicas (divisiones menores).

La función formativa en el club verde inicia con niños de las categorías de 10, 12 y 13 años, bajo la mirada de expertos en psicomotricidad, y continúa con los futbolistas sub-14, que reciben la misma instrucción de los profesionales.

“Además de lo técnico y lo físico es importante que el jugador aprenda a alimentarse bien, a descansar y a tener una mentalidad abierta, y que se convierta en un multiplicador de esta cultura”, añade Juan Carlos Quintero, otro pilar del proceso y quien trabaja con las divisiones menores.

En este aspecto, Ángel fue un referente para compañeros como Stefan Medina, Cristian Vargas y Alexis Henríquez, cuya cadena continúa.

Este último cuenta que todos los días se enfocaba en la táctica y hacía todas sus funciones en la cancha, pero sentía que le faltaba enfatizar en el cuerpo: “Siempre admiré a Juan Pablo porque jugó muchos años, sin lesiones graves. Y al verlo entrenar aquí supe el porqué. Me encarreté con esto y he visto mejoría en todo. Lo estamos aprovechando al máximo”.

Crecimiento general

Aparte de ponerle un sello a sus deportistas, la metodología actual obliga a que su personal esté en permanente evolución. Entre sus líneas de trabajo, reseña Tabares, aparecen la formación continua (interna y externa) y la investigación, que obliga a sus preparadores físicos (en Nacional los llaman especialistas de rendimiento) a capacitar a sus compañeros e innovar. Y gracias a los contactos de Ángel han tenido cursos en el exterior.

“Esto hace que salgan de la zona de confort -advierte Tabares-, los obliga a ser más integrales, a tener un enfoque más global y a que vayan más allá de lo meramente físico, que sepan más del juego”.

Entre los planes que tiene la institución está ofrecer un programa de certificación para públicos externos. Es decir, que al CAR verde llegue gente a estudiar durante una o dos semanas. Como dice Quintero, “permitirles también a las personas que no hayan tenido mucha academia que avalen su experiencia y la confronten ante la parte teórica y científica”. Nacional, rey de copas colombiano, quiere ir más allá de formar talentos. También busca ampliar su prestigio académico y físico .

La proyección de Nacional, aparte de sumar títulos y lanzar figuras, persigue reconocimiento internacional en rendimiento deportivo. Ya tiene un sistema propio y crece en capacitación.

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meses de funcionamiento tiene el moderno gimnasio que fue presentado como la Fábrica de Pasión del verde.

Contexto de la Noticia

Atlético Nacional también hace diferencia por el staff médico que posee y que se considera el más completo entre los clubes del fútbol colombiano. Esa experiencia y su visión han hecho que ese departamento le haya presentado a la Junta Directiva y los accionistas un proyecto para desarrollar un Centro de Atención Médica Excelencia certificado por la Fifa. Los argumentos fueron escuchados y están en análisis. El doctor Hernán Luna, jefe del área en el conjunto verdolaga, dice que es una propuesta viable, aunque es conciente de que esta requiere de una inversión económica importante.

Estos están destinados para deportistas de todas las disciplinas -no solo para futbolistas-, y son centros de entrenamiento, acondicionamiento, de evaluación, de tratamiento médico y quirúrgico, de diagnóstico a través de imágenes y examen clínico, y también tienen laboratorio.

Cuentan con especialistas básicos de la medicina del deporte, ortopedistas, internistas, endocrinólogos y nutriólogos y psicólogos conocedores de temas antidopaje.

En el continente americano, avalados por la Fifa, existen dos en Brasil (Sao Paulo y Brasilia), otro en México (Guadalajara) y dos más en EE. UU. (Santa Mónica y Nueva York). En el mundo hay 33 y 2 clínicas.

Según el galeno Luna, en poco tiempo, seguramente todos los futbolistas van a necesitar esas certificaciones para poder ser negociados (sus derechos deportivos) con elencos de europeos, “donde se califique el nivel de actitud e idoneidad para desempeñarse. Una especie de pasaporte deportivo, hacia eso creo que va encaminado todo”.

Y añade que en Colombia la Dimayor ya comenzó a pedir información a los clubes sobre los procesos formativos, de entrenamiento, atención médica, rehabilitación y nutrición. “La idea es organizar primero los equipos en cada país y muy probablemente en un tiempo no muy lejano vendrán las exigencias de certificación de la Fifa”.

· En Colombia, además del CAR de Nacional, funciona el de Coldeportes en Bogotá que le da cabida a todas las disciplinas.

· En Suramérica existen especialmente en Brasil como parte de complejos de los grandes clubes, como Sao Paulo, Cruzeiro y Flamengo. En Argentina los más avanzados son los de River y Boca.

· Las características son diversas, pero por su reciente construcción y los equipos que posee hace del CAR del conjunto verde de Antioquia uno de los más completos, al lado del que tiene Pachuca de México. En el mundo sobresale el Aspire de Catar.


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