Economía | Publicado el

Cuando emprender tiene apellido social

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El VII Workshop de la red EmprendeSUR trajo a Medellín experiencias diversas para aprender. Aquí, tres ejemplos.
Una banquera brasileña que no le interesa solo prestar dinero, sino acompañar el crecimiento de pequeños emprendimientos sin opción de crédito bancario. Un científico argentino que aprovechó su conocimiento farmacéutico para ofrecer soluciones mucho más económicas que los laboratorios gigantes. Una doctora en Gestión Humana nacida en Mozambique (África) que está empeñada en romper con la cultura masculina para el desarrollo empresarial y como emprendedores de miles de mujeres, a toda escala.

Alessandra Franca, presidente del Banco Pérola, Alcides Nicasio, socio fundador de Lipomize, y Helena Knörr, profesora de la Escuela de Negocios de Point Park University (Estados Unidos), hicieron parte de los 150 emprendedores, empresarios e investigadores de Chile, Argentina, Brasil, Colombia, Perú, Uruguay y Venezuela que se reunieron hasta ayer en Ruta N en el VII WorkShop de la Red EmprendeSUR.

Organizado por la Corporación Universitaria Remington, el encuentro fue crisol para el intercambio de experiencias en empresarismo e innovación, con el denominador común de un claro enfoque social que va más allá de los réditos económicos para lograr un desarrollo más sostenible. Aquí le contamos tres formas de hacerlo.
"EN ESTE BANCO EL DINERO NO ES EL FIN, ES EL MEDIO": A. FRANCA
Tiene 27 años y preside un banco que ha desembolsado en tres años y medio 1,6 millones de reales (unos 5.146 millones de pesos) en 400 créditos para nacientes emprendedores de Sorocaba, en Sao Paulo (Brasil). Ella se llama Alessandra Franca y Banco Pérola la entidad financiera que fundó con su amiga Adriene Garcia Marins.

Esa epopeya financiera comenzó para esta joven con magíster en Gestión Humana y Banca inspirada en sus padres, un camionero y una costurera, que le demostraron la importancia de emprender. Luego quedó marcada por las lecciones de Muhammad Yunus, el mismo que creó el Banco de los Pobres (Gremeen Bank) en 1976. Después trabajó con una Ong formando a jóvenes en competencias ciudadanas y emprendimiento.

"Apuntamos a jóvenes de bajos ingresos excluidos del sector financiero tradicional y no queremos prestar solo dinero, sino ayudar a mejorar sus vidas", comenta Alessandra.

El capital inicial del banco lo dieron los premios ganados por la originalidad e impacto de su proyecto: parte de un sistema de estímulos basado en el compromiso de los emprendedores, que son acompañados en fortalecer sus negocios, desde un primer crédito con plazo de siete meses, el chance de hacer otro a 10 meses y un tercero a un año. Al final, hoy tiene una cartera morosa de solo 2%.

Las historias de éxito son cientos, de ahí que la iniciativa es apoyada por aliados como JP Morgan, Citi Foundation, la cementera Votorantim. "Ahora la idea es tener un fondo propio de inversión con el que podamos multiplicar nuestros recursos", concluye con una sonrisa Alessandra.
LA MENTE EMPRENDEDORA: DE MUJER A MUJER
Helena Knörr no ha pensado en tener un negocio pero es una emprendedora nata en todo lo que ha hecho.

Ha trabajado en arqueología, pasando por ser entrenadora de basquet hasta estudiar historia, geografía, una doble maestría en adultos mayores y un doctorado en Gestión Humana.

Por ese último estudió, esta mujer nacida en Mozambique y criada entre Portugal y España, analizó cómo 15 mujeres, entre presidentas y directivas de importantes compañías de Estados Unidos, tienen algo en común: fueron emprendedoras o lo piensan hacer:

¿Emprender tiene que ver con el género?

"El emprendimiento se puede mirar como un instrumento para fomentar riqueza económica, pero también social, educativo, cultural. Y para la mujer representa una alternativa, al darse cuenta que tal vez su vida no está en competir con hombres por altos cargos directivos, quiere otra cosa".

Usted ha formado a emprendedores de Latinoamérica, ¿cómo ve a la mujer emprendedora de esta región?

Aquí se ha olvidado un poco el rol natural de la mujer para emprender y hay que volver a las raíces, pues nos caracteriza tener objetivos de largo plazo, para el beneficio de todos, y no de corto plazo para el beneficio de pocos".

¿Cuáles condiciones de la mujer aportan al éxito de un negocio?

Hay un instinto que usa el corazón para las decisiones racionales y de ahí parte la ética, la capacidad de diálogo, la cooperación y la competencia leal.

Qué deben aprender los hombres emprendedores?

"Escuchar. Hace muchos tiempo vivimos en una cultura en que el hombre habla y la mujer escucha. Eso debe cambiar".
DEL LABORATORIO AL MUNDO DE LOS NEGOCIOS
Para entender la hazaña económica del argentino Alcides Nicastro y sus cuatro socios en Lipomize SRL, hay que entender primero que esta empresa que surgió en 2011 nació de años de investigación en nanobiotecnología aplicada en los llamados productos liposomales.

Liposomas son nanopartículas que se hicieron famosas, porque, ya hablando en cristiano, reducen la toxicidad, y por ende los efectos secundarios, de medicamentos aplicados para tratar con quimioterapia a los enfermos de cáncer.

Con eso claro, Nicastro y sus amigos alcanzaron a desarrollar formulaciones liposomales que son soluciones más económicas y asequibles para mejorar la calidad de vida de los pacientes, en vista de que las existentes en el mercado están en manos de unas pocas multinacionales farmacéuticas que cobran altos precios por ellas.

"Nos hemos dado cuenta que al calcular costos de ingredientes, producción y de registro de una fórmula liposomal a lo sumo triplica una fórmula no liposomal, pero en el mercado se cobra entre 20 y 50 veces más por la primera frente a la segunda", explicó Nicastro, el científico a cargo de la producción en esta joven empresa.

De ahí que en cinco meses entregarán un desarrollo liposomal que ya vendieron a una farmacéutica. Y mientras el sueño es poder llegar a tener planta propia de producción, han desarrollado esos productos liposomales para la industrias cosmética, pues ayudan a mejor hidratación, y en nutracéutica, como aditivo para mejorar la digestión de alimentos.

"En esos campos hay menos restricciones regulatorias y cada semana llegan órdenes de compra, ya hemos vendido soluciones liposomales cosméticas a Irán, Alemania, Israel y también ya hay interés en Colombia por nuestra solución nutracéutica", concluye con satisfacción el científico vuelto empresario.
EN DEFINITIVAMedellín ya tiene un sitio visible en el ecosistema de emprendimiento latinoamericano. Por eso fue sede de un encuentro que confirma que emprender puede tener otro apellido: social.

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