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Ocho personas fueron asesinadas en menos de 48 horas en Medellín


Dos días, ocho muertos, un herido, 29 impactos de bala. Las estadísticas hablan de la violencia que se vive en algunas zonas de Medellín y del accionar de las bandas criminales, a las que se le adjudican la mayoría de estos hechos.

El miércoles, mientras medio país estaba pendiente de la Selección Colombia, cuatro familias lloraban a sus seres queridos que habían caído en medio del fuego y otras cuatro se enteraban de que uno de los suyos acababa de ser acribillado.

El último en caer fue Sergio Alejandro Uribe Uribe, de 35 años: a las 11:40 p.m. su cadáver, con seis balas incrustadas, fue levantado del baño de un bar en el barrio Estación Villa del centro de la ciudad. Otro hombre de 41 años que coincidió en hora y lugar con Sergio, resultó herido.

Los testigos le dijeron a las autoridades que Sergio estaba afuera del bar cuando dos sicarios en moto llegaron. El hombre corrió hasta el baño, tratando de salvar su vida, pero los hombres armados lo siguieron, le dispararon y huyeron.

Una hora y media antes en el barrio Cucaracho de Robledo, un partido de fútbol fue interrumpido por la ausencia de uno de los jugadores. La Policía asegura que Andrés Felipe Díaz Silva, de 20 años de edad, desapareció y sus amigos salieron a buscarlo pero no lo encontraron.

Unos minutos más tardes -según el reporte oficial- los disparos alertaron a los deportistas y a las autoridades: Andrés había sido asesinado y su cadáver fue abandonado en una quebrada. En la cancha todos dijeron que el muchacho estudiaba en el Sena y trabajaba como mensajero en una carnicería. Nadie había escuchado que tuviera problemas.

A las 9:16 de la noche hubo otro asesinato. En el barrio Betania de la comuna 13 la policía encontró a un joven de 16 años con dos heridas de bala en la cabeza.


“Se desconoce cómo ocurrieron los hechos, la víctima fue encontrado gracias al aviso dado a las autoridades”, reportó el Sistema de Información para la Seguridad y Convivencia de Medellín, Sisc.

Esos mismos reportes ciudadanos sirvieron para encontrar a Hernán Darío Murillo Garzón, de 35 años, con cuatro heridas ocasionadas con arma de fuego. Aunque las autoridades dicen desconocer cómo sucedieron los hechos, sí pudieron confirmar que el hombre había recibido amenazas varias veces. Quién o por qué, es lo que tratan de establecer.

De cuatro en cuatro

En Belén, Altavista, Las Mercedes y Robledo Aures No. 2 ocurrieron los cuatro homicidios del lunes, todos por arma de fuego.

El primer asesinado fue Diego Alexander Goez Higuita, un joven de 21 años a quien las autoridades identificaban por el alias de “la Bruja”. En el barrio El Salado trabajaba como alistador de buses desde hacía dos meses.

A Goez le dispararon tres veces en la cara, pero aún se desconoce quién lo hizo o por qué.

A las 12:40 p.m., en la vereda Manzanillo del corregimiento de Altavista, dos sicarios mataron a Jhon Edison Restrepo Sánchez mientras almorzaba. A su lado dejaron un papel en el que decía “Por rata”.

El joven de 26 años era conocido como “el Loco” porque había estado internado en una clínica siquiátrica por tres años. El informe del Sisc da cuenta de que junto a“el Loco”, lo habían amenazado por consumir drogas y que este año había sido indiciado por hurto calificado de menor cuantía.

Seis horas después, en el barrio Aures No. 2, apareció el cadáver de Óscar Alberto Torres Sánchez, de 42 años. Los investigadores reportaron que el hombre estaba subido en un árbol consumiendo drogas, y que tres hombres armados se encargaron de bajarlo de la rama para dispararle dos veces.

Finalmente, a las 8:30 p.m. dos sicarios en moto asesinaron a Rafael David Pinzón Ríos, de 20 años de edad y de oficio alistador de carros.

A los investigadores les dijeron que Pinzón también consumía drogas, aunque no está claro si esa fue la razón del crimen.

Lo que dicen los números

En los primeros 10 días de octubre han sido asesinadas 22 personas, 4 menos que en el mismo período de tiempo del año 2016.

Y en lo que va del año los asesinatos se suman en centenares: 428 en 2017 frente a 421 en 2016.

Dice el Sisc que las bandas criminales son responsables de más de la mitad de esas muertes, 223 para ser exactos; y que otros 71 casos fueron producto de problemas de convivencia entre vecinos y familias.

El centro, Robledo y Belén lideran las tristes estadísticas de muertes violentas con 69, 53 y 41 casos, respectivamente.


El pasado viernes , cuando hubo otros cinco homicidios, el secretario de Seguridad Andrés Tobón se pronunció y dijo que el hecho de que todas las víctimas sido asesinados con armas de fuego podría significar que se trata de problemas con estructuras criminales, y no por problemas de convivencia. “Muy triste, porque veníamos de varios días en los que incluso teníamos cero homicidios”, señaló el funcionario.

Ese día Tobón recordó que en Belén Zafra hay un conflicto entre las bandas Los Pájaros (que opera en el corregimiento de Altavista) y Los Albinos y aclaró que se trata de un conflicto diferente al de Altavista, donde la intervención de la fuerza pública y la Alcaldía de Medellín ha tenido resultados muy positivos.


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