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Empresa Metro de Medellín está lista para repotenciar 42 trenes


El gerente del Metro dijo que después de repotenciar los 42 trenes, toca hacer lo mismo con el sistema de semaforización y control de tráfico. FOTO edwin bustamante

La Empresa de Transporte Masivo del Valle de Aburrá —Metro de Medellín, cumplió 22 años de operación a finales de noviembre de 2017 y terminó un año en el que organizó las finanzas internas, destrabó proyectos y avanzó considerablemente en otros.

“Fue un año que tuvo algunas complejidades. Un año para el que la junta directiva había pedido explícitamente —a finales de 2016— que se hicieran unos planes importantes de austeridad, en términos administrativos; los cuales se cumplieron. Internamente organizamos a la empresa, le dimos una estabilidad importante a la planeación técnica de los procesos y se revisó el manejo de capacitación, conocimiento y de personal. Esto es algo que poco se muestra a la opinión pública, pero que siembran las bases para la sostenibilidad de la organización”, afirmó Tomás Elejalde Escobar, gerente del Metro.

El funcionario le contó a EL COLOMBIANO acerca del estado actual de la flota de trenes y la repotenciación de los coches de primera generación, cómo mejoraron la frecuencia, con cuántos puntos de recarga cerró el año, los negocios externos y asesorías que ejecutó en 2017 y los logros y proyecciones de proyectos como el metrocable Picacho (línea P), la estación Miraflores de la línea M, entre otros temas.

¿Para usted cuál fue uno de los logros más importantes de la empresa Metro de Medellín en 2017?

“En 2017 llegaron los 20 trenes (60 vagones) que nos comprometimos a recibir. Fue un esfuerzo económico, técnico y administrativo de gran relevancia, no debemos olvidar el costo que tiene cada uno de esos vehículos —20.000 millones de pesos—“.

¿Ya están los 20 trenes en operación?

“No todos están en operación. Es un proceso de recepción individual que requiere mucha logística y un proceso previo de pruebas en la vía. Ya están rodando 17 de los 20 trenes. Pero hay que recordar que después la empresa compró otros dos trenes, gracias al incentivo de la excepción del IVA a las compras de tecnologías amigables con el medio ambiente. Los dos trenes nuevos (6 vagones) deben llegar en el transcurso de las próximas seis semanas”.

¿Qué va a pasar con los 42 trenes de primera generación (MAN), que ya llevan 22 años operando?

“Van a cumplir 23 años de operación y 28 años de haber sido fabricados. En términos de kilometraje, ya están llegando al límite de su vida útil. Para la empresa, este es el proyecto más importante desde el punto de vista de la sostenibilidad. Estamos muy satisfechos de poder llegar a este punto preparados, desde el punto de vista técnico —por el cuidado que se le ha hecho a los trenes; cada uno tiene una hoja de vida totalmente documentada— y financiero. Comprar 42 trenes CAF (segunda generación) nuevos para reemplazar los MAN, costaría unos 840.000 millones de pesos, pero repotencializarlos, lo cual es técnicamente viable, costaría la mitad: 420.000 millones de pesos y les extiende la vida útil en 20 años más.

Lo más importante de todo esto es que desde el día 1 de la operación del metro, se empezaron ahorrar estos recursos, capital que no ha sido tocado por ninguna administración o socio del Metro. Ese fondo de repotenciación y reposición cuenta con un poco más de 400.000 millones de pesos. El reto este año es terminar la estructuración financiera, calcular si los recursos del fondo alcanzan para la totalidad de la repotenciación y que la junta directiva también tome la decisión. Repotenciar los 42 trenes MAN nos toma, mínimo 60 meses. Todo se tiene que definir este año”.

¿Cómo queda la flota del metro para las líneas A y B?

“Quedamos con 80 trenes —de tres coches cada uno—, una flota que es prácticamente el doble de la que empezó su operación en 1995.

¿Con esto mejoró el servicio y la frecuencia?

“La compra de los 22 trenes fue precisamente para mejorar el servicio y las necesidades que se tenían en cuanto a frecuencias. Pasamos de un tiempo de espera de 3 minutos 50 segundos (enero 2017) a 3 minutos de intervalo entre cada tren (diciembre 2017). En una frecuencia de servicio de un sistema metro, 50 segundos equivalen a mejorar en un 20 % la oferta. Esto ha sido muy significativo y ha permitido mejorar la calidad del sistema y poder atender la demanda adicional de los proyectos que se vienen activando e integrando al sistema desde hace dos años: el tranvía y los metrocables asociados”.

¿Cuántos puntos externos de recarga sumaron en 2017?

“Ese fue otro hito bien importante del año pasado, todo lo que tiene que ver con la implementación de un sistema único de recaudo en todo el valle de Aburrá, que se viene haciendo por fases. Aprendiendo de las experiencias positivas y negativos de otros países, estamos ejecutando un plan de implementación gradual. Estamos ampliando la red de recarga de la tarjeta Cívica, la cual pasó de 690 puntos en enero de 2017 a cerrar el año en 1.200 puntos externos de recarga; es un incremento muy significativo que apunta a ampliar la cobertura pero también a reducir las filas y el tiempo de espera en las taquillas de las estaciones.

Para mejorar el servicio, también estamos con validadores y sistemas de control de acceso de unos 1.000 buses de los 1.500 del total que hay de rutas integradas. En el norte y sur de la región, prácticamente se han integrado todas las rutas. Eso es llevar el sistema y la Cultura Metro a los barrios”.

¿Con cuántos usuarios cerró el año el sistema?

“Empezamos el 2017 con aproximadamente un millón de usuarios transportados al día y cerramos con un millón 200 mil”.

¿Avanzó como esperaban el proyecto metrocable Picacho (línea P) en 2017?

“Sí. Cumplimos con todos los hitos que teníamos programados para este proyecto. Logramos contratar la obra y la interventoría. La gestión social que venimos realizando en Doce de Octubre y Castilla —comunas que conforman la zona de influencia del metrocable— desde 2015 se reforzó e intensificó en el último semestre. En las inmediaciones de la estación Acevedo, costado occidental, donde hay que hacer una gran compra de predios, hemos trabajado mucho con la comunidad y los líderes del sector. Estamos muy bien acompañados por otras entidades e instituciones de la Alcaldía, ya que cada una tiene unas competencias específicas”.

¿Cuándo iniciaría la construcción del metrocable?

“El acta de inicio de obra ya se firmó con la interventoría. En estos momentos el contratista está revisando los diseños finales. Antes de finalizar este primer trimestre iniciaría la construcción”.

El año pasado también se destrabó la construcción de la estación Miraflores del metrocable línea M.

“Fue algo muy importante. Hay que agradecerle a todos los entes de control que han estado muy atentos para que el proyecto avance. Definitivamente tuvimos unas dificultades de diseño que llevaron a que fallara una estructura inicial. Eso desencadenó un proceso paralelo de reclamaciones legales y pólizas, el cual está avanzando. Realizamos un cambio total del diseño, se logró la estabilización del terreno y del muro adyacente a la estación y se hizo todo el vaciado de concreto de la loza de fundación, ese fue el gran hito en 2017, con el cual concluyeron los contratos de obra civil e interventoría. Esperamos iniciar la construcción final del edificio y adecuarlo durante este año. Esperamos que antes de finalizar el 2018 podamos poner en operación instructiva el cable línea M. Hoy todo el proyecto alcanzó un 70 % en su ejecución”.

¿Cómo le fue a la empresa en negocios externos y asesorías?

“Hace dos años, la junta directiva pidió estructurar una gerencia de desarrollo de negocios, para organizar los negocios accesorios al transporte: prestación de servicios de asesoría, de tecnología, el desarrollo de publicidad y negocios inmobiliarios, entre otros. En 2017, reportamos con mucha satisfacción un aumento del 66 % en comparación con el año 2016, que equivalen a unos 35.000 millones de pesos. Este año nos tiene que ir mucho mejor, porque cada vez consolidamos más esta área de la compañía”.

¿Qué ciudades asesoró la empresa Metro?

“En Colombia nos aliamos con el Ministerio de Transporte y establecimos unas políticas claras para prestar apoyo a diferentes ciudades del país. Hemos estado en Cartagena, Ibagué, Montería, Bucaramanga, Santa Marta. Hicimos un taller en Medellín al que asistieron 12 gestores de sistemas de transporte masivo y transporte estratégico, quienes se formaron en cultura y gestión social. A nivel internacional, hemos estado trabajando en Ecuador —Quito, Cuenca, Guayaquil), Perú (Lima), Panamá (Ciudad de Panamá), Puerto Rico (San Juan) y en Brasil (Río de Janeiro). Recientemente nos están tocando la puerta de Bolivia, para acompañarlos en La Paz y Santa Cruz de la Sierra con la planeación y diseños del sistema integrado de transporte”.

¿Cómo estamos en Cultura Metro y qué se tiene proyectado para este 2018?

“Eso será uno de los hechos más significativos que tendremos en este año. La Cultura Metro cumple 30 años en 2018. La Cultura Metro es hoy nuestra manera de relacionarnos con nuestros públicos de interés: empleados, viajeros, proveedores, socios, autoridades, concejos, medios de comunicación, entre otros. La Cultura Metro la manifestamos a través del servicio con unas características espaciales. Cada día estamos educando al viajero, a las nuevas generaciones, en los colegios, en los barrios, para que aprendan a usarlo, a quererlo y a usarlo.

Por supuesto que realizaremos algo especial para conmemorar los 30 años de la Cultura Metro, porque esto ha sido uno de los elementos que más nos ha diferenciado de otros metros del mundo. Siempre vamos a reforzarla, para que no dejen apropiarse y cuidar el sistema”.

Contexto de la Noticia

Diego zapata córdoba
Master en Gestión de Transporte
“Hay que aplaudir el esfuerzo que ha hecho el Metro en llevar la tarjeta Cívica como medio de pago para las rutas integradas, me parece un esfuerzo muy importante y que, a mi juicio, es un logro de la empresa Metro más allá de la gestión de la Alcaldía o del Área Metropolitana. Un tema para mejorar sería la estrategia de recarga externa, falta pedagogía e información para que los usuarios hagan la recarga por fuera del sistema y que conozcan dónde están ubicados los puntos; ese es un corto circuito que hay que mejorar. Muy bien por cable Picacho y el avance que tuvo el proyecto en 2017. Considero que la gerencia del proyecto del tranvía por la 80 no debería ser una dependencia de la EDU sino del Metro. La gerencia de Operaciones Urbanas del Metro está buscando replicar el modelo de ser operadores urbanos, esa es una apuesta muy grande y creo que es el camino correcto para gestionar los recursos que permitirán expandir el sistema. Por otra parte, la empresa no debería jubilar trenes, por el contrario debería invertir en un sistema de señalización más moderno para mejorar las frecuencias en horas pico. Finalmente, creo que la Cultura Metro debe ir más allá del torniquete, no solo por la empresa, sino por todos los usuarios del sistema.

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