antioquia | Publicado el 7 de March de 2018

Lo que debe saber sobre la alerta por contaminación en el Aburrá

Pasadas las tres de la tarde, esta era la imagen del sur de Medellín captada desde el cerro Nutibara. A lo largo del día hubo cambios atmosféricos leves en el Valle de Aburrá. Foto Edwin Bustamante

Vanesa Restrepo

Medellín se levantó ayer en medio de una bruma que tapó las montañas y evitó que las partículas contaminantes que resultan de la combustión en carros y de la actividad industrial fueran arrastradas por el viento.

Antes de las 8:00 de la mañana 4 de las 18 estaciones que miden la presencia de partículas contaminantes PM 2.5 en zonas poblacionales alertaban sobre un aire dañino para toda la ciudadanía. Cuatro horas después ya eran 12 las estaciones en condiciones críticas.

Eso llevó a que el Área Metropolitana, como autoridad ambiental, decretara el estado de alerta y tomara medidas más drásticas, que se aplicarán inicialmente desde hoy y hasta el próximo viernes.

La estrategia de mayor impacto es la extensión del pico y placa que no solo durará seis horas más, sino que también se pasará de cuatro a seis dígitos por día. Así, por ejemplo, hoy tienen pico y placa los carros cuyas placas terminen en 2, 3, 4, 5, 6 y 7 y las motos cuya placa empiece por esos mismos dígitos (ver infografía).

Adicionalmente los carros particulares y motos de modelos iguales o anteriores a 1996 no podrán circular por las calles del Aburrá entre las 5:00 de la mañana y las 9:00 de la noche. Tampoco podrán hacerlo los camiones y volquetas de modelos iguales o inferiores a 2009.

Medida necesaria

María del Pilar Restrepo Mesa, subdirectora ambiental del Área Metropolitana (Amva) explicó que las previsiones hechas por el Sistema de Alerta Temprana, Siata, indican que las condiciones climáticas adversas se mantendrán en los próximos días y por eso es necesario tomar medidas “para proteger a la ciudadanía”.

Algunas de ellas son la restricción de la actividad física de los niños en espacios abiertos de las escuelas y que la ciudadanía aporte a la disminución de las emisiones. Para eso, Restrepo sugirió viajar en transporte público o bicicleta, compartir el carro particular, teletrabajar y evitarlo cuando se trata de recorridos cortos.

El Metro de Medellín informó que durante los días de alerta, estará operando con toda su flota en horas pico, y en horas valle podrá reforzar la flota, según la demanda.

Controles a contaminantes

Sergio Andrés Orozco Escobar, secretario de Ambiente de Medellín, aseguró que en la ciudad se mantienen los controles a las emisiones de gases contaminantes en los vehículos. “Hasta el pasado domingo se habían realizado 4.314 operativos de control de emisiones a fuentes móviles (vehículos). De ellos el 34 por ciento, unos 1.501 vehículos fueron rechazados”, explicó e invitó a todos los conductores a someter sus carros a revisión sin trampas, pues se trata “del aire que respiramos todos”.

Estas medidas se suman a la llegada, hace cinco días, de 80 mil barriles de diesel con menor azufre para ser comercializados en Medellín. El presidente de Ecopetrol, Felipe Bayón Pardo, dijo al anunciar la medida que en el país ese combustible se vende con 35 partes por millón de azufre, pero el que llegó a la capital de Antioquia tiene 25 PPM.

Según el Amva, los carros son responsables de 78% de la emisiones de contaminantes PM 2.5 (las más peligrosas para la salud humana por su tamaño microscópico) y PM10.

Alerta, una norma

La decisión de declarar el estado de alerta -el segundo en una escala de tres- fue tomada por el Área Metropolitana con base en el Poeca. Ese plan fue adoptado mediante Acuerdo Metropolitano en 2018 y ajustado a la Norma Nacional de Calidad del Aire (resolución 2254 de 2017 del Ministerio de Medio Ambiente).

El protocolo hace parte del Plan Integral de Gestión de Calidad del Aire (Pigeca), que contiene las medidas y metas a largo plazo para descontaminar y preservar el aire limpio en el Valle de Aburrá. Una de esas medidas fue la ampliación de las estaciones de medición de calidad de aire, que pasó de 13 a 20 en los últimos seis meses .

Así quedó el pico y placa. INFOGRAFÍA EL COLOMBIANO
Con restricciones a la circulación de carros y motos, y controles a las industrias, el Área Metropolitana espera disminuir la presencia de contaminantes en el aire del Valle de Aburrá.

Contexto de la Noticia

A pesar de tener el sistema de transporte público menos contaminante del país, con un metro eléctrico y buses articulados a gas, las contingencias ambientales en Medellín son un asunto recurrente, en parte por fenómenos naturales. Cada año se presentan por lo menos una vez.
Entre 2013 y 2015 la concentración de contaminante PM 2.5 aumentó en tres de las cinco estaciones con mediciones comparables. Según reportes del informe de calidad de vida Medellín Cómo Vamos, en 2015 sólo la estación ubicada en el Concejo de Itagüí cumplió con la normativa colombiana de calidad de aire. Y ninguna estación cumplió con los parámetros por la OMS.

En 2016 hubo contingencia y en 2017, para esta misma fecha, las autoridades declararon alerta roja y también restringieron la circulación de vehículos, como medidas para reducir la contaminación.

Rita Almanza, epidemióloga de la Secretaría de Salud de Medellín, explicó que el aire limpio se considera un requisito básico para la salud humana, según la Organización Mundial de la Salud. “La declaratoria de alerta implica mayores cuidados, especialmente para la población sensible, que son los niños, los adultos mayores, las embarazadas y las personas con enfermedades respiratorias o cardiacas”, dijo. Entre las recomendaciones que dio está no hacer ejercicio prolongado al aire libre. “Pero eso no quiere decir que deba dejar de hacer deporte. Puedo hacerlo en gimnasios o espacios cerrados”, aclaró. Almanza indicó que quien respire el aire contaminado no se enfermará inmediatamente. “Esos contaminantes lo que van a hacer es acumularse, como factor de riesgo sobre mi salud. Pero las enfermedades respiratorias se originan por virus o bacterias y hay mayor riesgo de contraerlas cuando hay contacto prolongado con los contaminantes o se fuma”, precisó. Aclaró que en Medellín, en las primeras 7 semanas del año, 73.389 personas consultaron por enfermedades respiratorias. Eso significa una disminución del 25% frente a 2017. “Pero no hay un estudio que nos diga cuánto casos están relacionados con la contaminación”, aclaró.

Desde este miércoles 7 de marzo de 2018 y hasta el viernes 9 de marzo el pico y placa será para seis dígitos por día. El horario se ampliará: de 5:00 de la mañana a 10:00 de la mañana; y de 4:00 de la tarde a 8:00 de la noche. Según los resultados de las medidas y la evolución de las condiciones climáticas, la medida podrá extenderse o reducirse. Las vías exentas de pico y placa se mantienen y quienes incumplan con la restricción recibirán una multa de $390.615.

Las industrias asentadas en el Valle de Aburrá también tendrán medidas excepcionales mientras dura el estado de alerta. “Se suspenderán aquellas que no han demostrado el cumplimiento de los estándares para material particulado”, reportó el Área Metropolitana. Durante los próximos tres días, las empresas tampoco podrán hacer mantenimiento preventivo de los equipos de control de emisiones atmosféricas.

Y en caso de que la situación empeore y los sensores del Siata lleguen a marcar más de 106 microgramos de particulas contaminantes PM2.5 por metro cúbico de aire, tendrán que cesar operación las empresas que emitan más de 100 microgramos de ese material.

Carlos David Hoyos, director del Siata, explicó que estos días hay nubes muy bajas y humedad alta, fenómenos que en conjunto impiden que entre la radiación solar y que se caliente la superficie del Valle. Como consecuencia, el aire (con las partículas contaminantes) no puede ascender y ser arrastrado por las corrientes de vientos, como normalmente ocurre y se acumula sobre la ciudad.

El mismo fenómeno meteorológico se presenta dos veces al año (entre febrero y abril y entre octubre y noviembre) y obedece a la transición de temporada seca a lluviosa, y a la geografía de esta zona, aclaró Hoyos.

Los 20 sensores de calidad del aire que el Siata tiene en el Valle de Aburrá miden la presencia de partículas PM 2.5 en ese aire y marcan color rojo (dañino para toda la población) cuando superan los 55 microgramos por metro cúbico de aire.

Desde los primeros días del 2018 el Siata, entre sus cálculos y pronósticos, identificó que las condiciones climáticas iban a ser más difíciles entre el 22 febrero y el 7 abril; con un período crítico a partir del 12 de marzo. Teniendo en cuenta esos pronósticos, se declaró el Estado de Alerta ayer. “Esperamos que las próximas dos semanas serán como hoy (ayer)”, dijo.

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