entretenimiento | Publicado el 23 de junio de 2018

9 ideas para que ahorre gasolina

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Por juan guillermo moreno

Una de las primeras preguntas que siempre hacen quienes buscan un vehículo automotor es, ¿y cuánto es el consumo de gasolina? Puede ser un Ferrari hiperdeportivo, una camioneta de ocho cilindros, una moto de 80 cc o un minicarro de un litro, todo el mundo pregunta lo mismo.

El ítem del gasto de gasolina es una de las operaciones más costosas de tener un vehículo propulsado por combustibles fósiles o derivados del petróleo. Esto se ve reflejado aun más en el país, donde el costo del carburante está lastrado por una serie de cargas impositivas y sobretasas.

Por acudir a un ejemplo, en unos dos años de uso normal o unos 30.000 kilómetros de recorrido, un automóvil de consumo cercano a los 38 o 40 kilómetros por galón se habrá gastado casi 10 millones de pesos solo en combustible recorriendo cerca de 40 kilómetros diarios en ciudad.

Por eso, EL COLOMBIANO ha recopilado una serie de tips o consejos para que el gasto de combustible no se desborde.

1. Mantenimiento general

Lo primero es no descuidar la revisión. El estado de los filtros, las bujías, el nivel del aceite y así realizar los cambios y el servicio en los periodos estipulados por el fabricante. Cuando detecte un gasto anormal de combustible, tal vez su carro necesite una afinación de motor. Recuerde que el buen funcionamiento de los componentes redunda en un óptimo consumo.

2. Mantenimiento de filtros

Los de aire y gasolina son elementos fundamentales a la hora de mantener un buen consumo, pues si están limpios permiten un mejor flujo para la combustión, es decir, una mejor respiración del propulsor, sin obstrucciones ni suciedades que afecten este proceso. Por eso mismo resultan sensibles a las impurezas propias del ambiente y deben ser sustituidos con una frecuencia entre 30 y 50.000 kilómetros.

3. Planear el recorrido

El que sabe para donde va y qué vías tomar tiene una mayor posibilidad de no desperdiciar gasolina en sus desplazamientos. Si se puede ayudar de los sistemas de ubicación satelital, estos le indicarán las mejores rutas y las más cortas, sin congestiones o por una carretera más difícil, con mayores elevaciones o lomas. Es mucho el tiempo que se pierde averiguando direcciones o yendo más lejos por buscar un desvío o un atajo que no existe.

4. No a carga excesiva

Constantemente se ven por ahí automóviles que parecen camiones, llenos de carga en el interior, con remolques, maletas en el techo y arrastrando un peso enorme.

Es lógico que este sobrepeso aumente la demanda de combustible para el motor: La recomendación es no recargar el carro si no es necesario y, sobre todo, si no está diseñado para ello. Otro consejo es que desmonte los elementos de carga que ya no va a usar. En el techo, por ejemplo, suelen verse parrillas que cargan cajones plásticos vacíos o carros arrastrando remolques que no llevan nada. Esto aumenta la resistencia al viento y, para derrotarla, usa más potencia y gasolina.

5. Hasta dieta para el carro

En concordancia con lo anterior, puede ayudar a aligerar el peso sacando un montón de elementos que suele cargar y que no cumplen ninguna función. Desde ropa olvidada hasta repuestos viejos e inservibles que acomoda en el baúl o en la cabina. En muchos casos suman kilos importantes, afectando el peso final de la carrocería. Y, bueno, no sobra que baje de peso (si lo requiere, incluso por salud), porque si es mucho puede igual afectar el consumo. Recuerde que en carreras el peso final de los competidores es el que hace la diferencia a la hora de pasar por pits a repostar.

6. Llantas adecuadas

Hay personas que quieren hacer lucir un sencillo carro familiar como un poderoso superdeportivo y una de las soluciones más socorridas es modificar las dimensiones de las ruedas por unas más anchas o más altas. Esto puede alterar las medidas y prestaciones del auto y, por ende, afectar el consumo, pues habrá que mover más caucho sobre el piso. Lo mejor es conservar las convenciones recomendadas por el fabricante.

7. Presión del aire

En cada vehículo viene indicada, en un adhesivo, la tabla con las medidas de presión de inflado de las llantas. Si tienen poco aire o están por debajo de las medidas indicadas, el motor deberá emplear más potencia para mover la carrocería y, como ya se ha visto, esto indica que se aumenta el consumo de combustible, además de desgastarse de forma irregular, lo cual supone otro golpe al bolsillo más rápido de lo presupuestado. La mayoría de los livianos vienen con la sugerencia de aplicarles entre 30 y 32 psi de aire. Una o dos décimas por encima ayudará a mejorar el consumo.

8. No maneje tan rápido

La regla ya está construida y es inalterable, axiomática: a mayor velocidad, mayor es el consumo. No hay un milagro que permita ir corriendo, pedal a fondo, sin gastar. Un ejemplo: debido a la resistencia aerodinámica del viento, no es lo mismo ir a 100 km/h que a 120. Aquí el consumo se aumenta casi en un 30 % por la fuerza que debe emplear el auto para superar la resistencia al avance. Cuestiones de física. Entonces, se llega unos minutos más rápido al destino, pero a un costo superior.

9. Conducir suavemente

Constantemente se observan conductores dando arrancones en los semáforos o en pendientes mientras esperan el cambio de luz. Otros salen de la inmovilidad llevando el motor al límite de revoluciones o conduciendo en cambios bajos todo el tiempo (primera – segunda). Llevar el carro de una manera más relajada también le viene bien a la calidad de vida a bordo, pues evita sacudones a los pasajeros y estar frenando intempestivamente, lo cual afecta el confort de marcha.

La idea es acelerar de manera gradual y no inoficiosamente mientras se está en tiempos de espera.

Es posible disminuir el consumo de combustible de distintas formas: desde cuidar bien el carro hasta frenar de la mejor manera. También está en sus manos, mejor dicho, en su conducción.

Contexto de la Noticia

Frene con el motor, nunca en neutro. Para mantener una conducción eficiente hay que saber cuándo y cómo frenar, esto va ligado al consumo de combustible, y anticiparse es la clave. Si ve que más adelante hay que parar en un semáforo, una congestión o porque va a llegar al destino, desacelere y vaya bajando los cambios para reducir la velocidad paulatinamente. La idea es no acelerar hasta que ya sea inevitable aplicar el freno.

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